Bogotá, julio de 2026. El mercado laboral está cambiando y, con él, la forma en que las empresas buscan a sus próximos líderes. Hoy, más que una larga trayectoria o un currículo destacado, las organizaciones aseguran valorar competencias como la adaptabilidad, la comunicación, la capacidad de influir y la toma de decisiones en entornos de cambio. Sin embargo, llevar esa visión a la práctica sigue siendo uno de los principales desafíos de la contratación ejecutiva.
Así lo revela el estudio Compensación Ejecutiva y Talent Trends 2026 de Page Executive, realizado con más de 14.000 ejecutivos y líderes senior a nivel global. Aunque el 80% de las organizaciones afirma orientar sus procesos de selección hacia un modelo basado en competencias, solo el 25% asegura priorizarlas por encima de la experiencia profesional o la formación académica al momento de contratar.
"Las empresas han entendido que el liderazgo del futuro dependerá cada vez más de capacidades como la adaptabilidad, la comunicación, la influencia y la toma de decisiones en escenarios de incertidumbre. Sin embargo, todavía existe una brecha entre reconocer su importancia y contar con procesos que permitan evaluarlas de manera objetiva y consistente", afirma Paola Pulgarin, Senior Partner de Page Executive Colombia
Esta transformación responde a un cambio en las prioridades del liderazgo. De acuerdo con el estudio, la comunicación, la adaptabilidad y la influencia interpersonal son hoy las competencias más valoradas para quienes dirigirán las organizaciones en los próximos años, reflejando la necesidad de contar con perfiles capaces de responder a mercados cada vez más dinámicos y complejos.
El reto ya no es atraer talento, sino identificar su potencial
La transición hacia una contratación basada en competencias no solo exige redefinir los criterios de selección, sino también transformar la forma en que las organizaciones evalúan el talento. De acuerdo con el estudio, encontrar candidatos con las capacidades adecuadas y establecer metodologías claras para evaluarlas se ha convertido en el principal desafío para las empresas al contratar altos directivos.
En este escenario, la inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel cada vez más relevante en los procesos de selección, especialmente como herramienta de apoyo para los equipos de Recursos Humanos. Sin embargo, cuando se trata de incorporar talento ejecutivo, las organizaciones continúan apoyándose en evaluaciones estructuradas y en el criterio humano para valorar competencias como la adaptabilidad, la comunicación o la influencia, que difícilmente pueden medirse únicamente con tecnología.
"Las empresas que logren evolucionar sus procesos de selección para identificar el potencial de liderazgo, más allá de la experiencia o la formación, estarán mejor preparadas para responder a los cambios del mercado y construir equipos más resilientes. La ventaja competitiva ya no estará solo en atraer al mejor talento, sino en reconocerlo antes que los demás", concluye Pulgarin
Este cambio refleja que el liderazgo ejecutivo está dejando de medirse únicamente por la experiencia acumulada y comienza a evaluarse por la capacidad de aprender, adaptarse y liderar en entornos cada vez más inciertos.