Bogotá, 21 de abril de 2026. En Colombia, la conversación sobre el crédito suele reducirse a una pregunta: ¿cuál es mi puntaje? Pero esa cifra aislada dice menos de lo que la mayoría cree. Expertos del sector financiero advierten que el verdadero indicador de las posibilidades de una persona frente al crédito no es un número, sino el estado general de su salud financiera, un concepto más amplio que incluye cómo están distribuidas las deudas, qué porcentaje de los cupos disponibles se está usando, cómo ha evolucionado el endeudamiento en el tiempo y qué tan informada está la persona sobre las opciones que tiene a su alcance. El problema es que la mayoría de los colombianos no tiene acceso práctico a esa radiografía completa. De acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera 2024, elaborado por Banca de las Oportunidades y la Superintendencia Financiera, solo el 35,5 % de la población adulta accede a crédito con entidades del sistema financiero formal. Y entre quienes sí cuentan con tarjeta de crédito, el 80 % dispone de cupos inferiores a seis millones de pesos. La brecha no es solo de acceso al crédito; es, ante todo, de acceso a la información necesaria para usarlo bien. Por qué el puntaje solo no alcanza El puntaje crediticio es un indicador numérico que estima la probabilidad de pago de una persona. En la práctica, define si le aprueban un crédito, cuánto le prestan y en qué condiciones. Pero no captura la fotografía completa. Una persona puede tener un puntaje de 700 puntos y aún así encontrarse con que sus cupos están copados, que su nivel de endeudamiento creció sin que lo notara o que su distribución de cartera concentra demasiado riesgo en un solo tipo de obligación. Daniel Garzón, Founder y CEO de Creditop, plataforma tecnológica que recientemente lanzó su app gratuita con un módulo completo de salud financiera, lo explica así: "Muchas personas llegan a un comercio con la intención de comprar, tienen un puntaje aceptable, pero cuando el sistema evalúa su perfil completo resulta que no tienen cupo. El 37 % de nuestros usuarios está en esa situación y el 85 % cuenta con cupos que no les alcanzan para compras de valor. Tener buen puntaje pero no tener cupo es como tener Wi-Fi sin internet. Por eso dejamos de hablar solo de puntaje y empezamos a hablar de salud financiera". Qué compone la salud financiera y por qué importa conocerla La salud financiera de una persona se puede leer a través de varios indicadores que, en conjunto, ofrecen una imagen mucho más precisa que el puntaje aislado. El primero es la distribución de las deudas por tipo de cartera. Saber cuánto se debe en crédito bancario, cuánto en cooperativas, cuánto en cartera rotativa y cuánto en tarjetas de crédito permite identificar dónde está concentrado el riesgo y tomar decisiones para equilibrarlo. El segundo indicador es el porcentaje de uso de los cupos disponibles. Tener una tarjeta con un cupo de cinco millones de pesos y usarla permanentemente al límite envía una señal de riesgo al sistema financiero, incluso si los pagos están al día. El sistema no solo mira si una persona paga, sino cuánto margen le queda. Y el tercer indicador es la evolución del balance de deudas en el tiempo: si el endeudamiento total ha crecido, se ha estabilizado o viene bajando. Esa tendencia pesa al momento de evaluar una nueva solicitud de crédito. A estos tres indicadores se suman el historial crediticio detallado, que registra consultas, disputas y obligaciones pendientes, y el puntaje como síntesis general del comportamiento. Cuando una persona puede ver todos estos elementos juntos, deja de depender de un solo número y empieza a entender qué puede hacer para mejorar su posición frente al sistema financiero. Un mito que sigue siendo caro Uno de los obstáculos más persistentes para que los colombianos conozcan su salud financiera es la creencia de que consultar el propio historial baja el puntaje. La Ley 2157 de 2021 establece lo contrario: cualquier persona tiene derecho a revisar su información crediticia de forma gratuita y recurrente sin que esto afecte su calificación. También persiste la idea de que un reporte negativo es permanente, cuando la ley fija plazos claros de permanencia que se eliminan una vez se cumple el periodo correspondiente. El desconocimiento de estas reglas, según la compañía, alimenta un fenómeno de autoexclusión en el que personas con capacidad real de pago se quedan fuera del sistema por falta de información. La tecnología como puerta de entrada Hasta hace poco, conocer la salud financiera propia estaba asociado a un pago o suscripciones mensuales que muchas personas no están dispuestas a asumir, y la información disponible se limitaba al número y a un reporte básico. Hoy, herramientas como la app de Creditop, disponible de forma gratuita en Google Play y App Store, permiten ir más allá del puntaje y acceder a un diagnóstico de 0 a 100 % para conocer la salud financiera a partir de la distribución de cartera, porcentaje de uso de cupos, evolución del endeudamiento, historial crediticio detallado y recomendaciones personalizadas generadas por inteligencia artificial. Además, permite a los usuarios acceder a un portafolio de opciones de financiación ofrecidas por distintos comercios aliados. "La pregunta que se hace la gente hoy es ¿Cuál es mi puntaje?, y está bien empezar por ahí. Pero la pregunta que realmente cambia las decisiones es ¿Cómo está mi salud financiera?. Cuando alguien puede ver el panorama completo de sus obligaciones, de sus cupos y de su evolución en el tiempo, deja de actuar por miedo y empieza a tomar decisiones con información. Eso es lo que esta herramienta pone al alcance de cualquier persona con un celular", concluye Garzón.
Salud financiera: el concepto que los colombianos necesitan entender antes de pedir su próximo crédito
21 de abril de 2026
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