Nuevas tecnologías de enfriamiento permitirían disminuir significativamente el uso de agua y energía
en estas instalaciones críticas.
La creciente digitalización de la gran minería y la expansión de sistemas basados en inteligencia
artificial, analítica avanzada y automatización, están impulsando una mayor demanda de
infraestructura digital y de centros de datos capaces de procesar grandes volúmenes de información
en tiempo real. Sin embargo, este avance tecnológico ocurre en paralelo a una crisis de escasez
hídrica que afecta a diversas regiones del mundo, donde las operaciones industriales compiten con
comunidades y ecosistemas por un recurso cada vez más limitado.
De acuerdo con World Economic Forum (2025), los centros de datos -infraestructura esencial para la
operación digital de múltiples industrias- requieren importantes volúmenes de agua para sus
procesos de enfriamiento. El organismo advierte que la adopción de soluciones avanzadas de
gestión térmica, como el enfriamiento líquido, puede permitir reducciones de hasta un 91% en el
consumo de agua, además de disminuir el uso de energía en aproximadamente 50% y reducir el
espacio requerido en hasta un 85%, en comparación con los métodos tradicionales de refrigeración
por aire.
Frente a este escenario, tecnologías como la refrigeración líquida de alta eficiencia y los sistemas de
circuito cerrado comienzan a posicionarse como una alternativa para reducir el impacto hídrico de la
infraestructura digital. A diferencia de los sistemas tradicionales, estas soluciones utilizan fluidos con
mayor capacidad térmica para capturar y transferir el calor generado por los equipos de cómputo, lo
que permite disipar de forma más eficiente y con menor dependencia de procesos de evaporación
que requieren reposición constante de agua.
Infraestructura digital más eficiente
En este contexto, Schneider Electric ha desarrollado soluciones de enfriamiento líquido diseñadas
para centros de datos de alta densidad, especialmente orientadas a soportar cargas de trabajo
intensivas como inteligencia artificial, analítica avanzada y servidores con unidades de procesamiento
gráfico (GPU).
Estas tecnologías permiten gestionar de forma más eficiente el calor generado por equipos de alto
rendimiento mediante sistemas como unidades de distribución de refrigerante (CDU) y soluciones de
enfriamiento directo al chip, que trasladan el calor desde los componentes críticos hacia circuitos de
refrigeración controlados. Este enfoque facilita la operación de infraestructuras digitales más
compactas, resilientes y preparadas para el crecimiento de la demanda computacional.
“En industrias como la minería, donde las operaciones dependen cada vez más del procesamiento de
datos en tiempo real, la eficiencia de la infraestructura digital se vuelve un factor estratégico.
Tecnologías como el enfriamiento líquido permiten gestionar cargas de trabajo de alta densidad con
mayor eficiencia térmica, contribuyendo al mismo tiempo a reducir la presión sobre recursos críticos
como el agua”, explica César González, Business Developer Manager Systems Secure Power –
South Andean Cluster en Schneider Electric.
En un escenario donde la minería avanza hacia operaciones cada vez más automatizadas y basadas
en datos, el desarrollo de soluciones tecnológicas más eficientes será clave para mantener la
Comunicado de Prensa
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continuidad operativa y, al mismo tiempo, avanzar hacia modelos de infraestructura digital más
sostenibles en territorios afectados por la escasez hídrica.