Bogotá, agosto de 2026. Desde el pasado 15 de julio la jornada laboral máxima en
Colombia es de 42 horas semanales, situación que abre una oportunidad para que las
organizaciones optimicen el tiempo de sus colaboradores, sin sacrificar su bienestar. Según
una reciente encuesta de Buk, software integral de recursos humanos, para lograr sostener
la productividad en jornadas más cortas se necesita de un trabajo intenso en temas de
cultura de trabajo y reorganización de procesos internos.
"La reducción de la jornada laboral representa un reto para los líderes, pero también una
oportunidad para modernizar la gestión de las organizaciones. Más que controlar el tiempo,
el desafío está en rediseñar procesos, adoptar inteligencia artificial donde genere valor y
construir culturas orientadas a resultados. Esa será la diferencia entre las empresas que
simplemente cumplen la ley y las que realmente mejoran su productividad", asegura
Gabriela Durán, Country Manager de Buk", afirma Gabriela Durán, Country Manager de
Buk.
Entre los principales hallazgos de la encuesta nacional sobre reducción de jornada
elaborada por Buk, que se realizó a más de 900 trabajadores en el país, se destaca:
● El 41 % de los trabajadores colombianos identifica las reuniones demasiado largas o
poco enfocadas como la actividad que más consume tiempo de forma innecesaria
en su día a día, superando a los desplazamientos al lugar de trabajo (26 %),
interrupciones o falta de coordinación (18%) y procesos manuales o trámites
burocráticos (13%).
● Para sostener la productividad ante la nueva jornada, el 33 % de los encuestados
considera prioritario reorganizar los procesos internos y el 27 % incorporar
tecnología y automatización, mientras que solo el 16 % ve como solución contratar
más personal.
● El 68 % de los trabajadores conoce el detalle de la ley, pero su principal
preocupación (31%) respecto a la implementación es que las empresas no la
respeten. Al analizar este temor por edades, la desconfianza hacia el empleador es
más pronunciada entre los trabajadores más jóvenes, llegando al 42 %
exclusivamente en el talento de la Generación Z.
● El 74 % de los colaboradores confía en que trabajar menos horas reducirá en alguna
medida sus niveles de estrés o agotamiento laboral.
● Frente al uso de este nuevo tiempo libre, el 38 % prioriza la conciliación personal y el
26 % el descanso físico o mental. Para lograrlo, el 60 % prefiere que la reducción de
la jornada se aplique saliendo más temprano de la oficina.
La adaptación a este nuevo escenario normativo exige que las áreas de talento humano
escuchen las prioridades de sus equipos y auditen las verdaderas cargas operativas. El
llamado para los líderes empresariales es utilizar la ley de las 42 horas como un catalizador
para erradicar ineficiencias corporativas, garantizando que el tiempo en la oficina sea
netamente productivo y el tiempo libre del colaborador se respete de forma íntegra.