Bogotá, septiembre de 2026 - A pesar de los avances alcanzados en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades oncohematológicas, todavía existen condiciones para las que persisten importantes necesidades médicas no atendidas. Una de ellas es la leucemia mieloide aguda (LMA), un tipo de cáncer de la sangre de rápida progresión que requiere un abordaje especializado.En el marco del Mes de Concienciación sobre el Cáncer Hematológico, que se conmemora cada septiembre, profesionales expertos de Servier y del Hospital Internacional de Colombia buscan visibilizar esta enfermedad y resaltar la importancia de reconocer sus signos de alerta para favorecer una detección temprana.¿Qué es la leucemia mieloide aguda (LMA)?Se trata de un cáncer hematológico, o cáncer en la sangre, que se origina en la médula ósea y se disemina rápidamente por el torrente sanguíneo. En condiciones normales, la médula ósea funciona como una "fábrica" que produce glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno; glóbulos blancos, que ayudan a defender al organismo de infecciones; y plaquetas, fundamentales para la coagulación.Cuando aparece la enfermedad, esa "fábrica" comienza a producir una gran cantidad de células inmaduras y anormales llamadas blastos, que se multiplican rápidamente y desplazan a las células sanas. Como consecuencia, disminuye la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, lo que afecta la capacidad del organismo para transportar oxígeno, combatir infecciones y controlar los sangrados.“Esta enfermedad, de rápida progresión, requiere una evaluación diagnóstica oportuna y un abordaje terapéutico especializado. Los avances en hematología han permitido una mejor caracterización de la enfermedad y el desarrollo de estrategias de tratamiento más dirigidas, considerando las características clínicas y moleculares de cada paciente. Por ello, la identificación temprana de signos de alerta y la atención integral por equipos especializados multidisciplinarios son factores determinantes en el manejo de esta enfermedad”, señala la Dra. Astrid Laguna, Hematóloga Oncóloga y actual Gerente Médica de Servier en Colombia.Aunque puede presentarse a cualquier edad, esta enfermedad afecta principalmente a adultos mayores y a hombres. A nivel internacional, su incidencia ha aumentado en un 82 % de casos nuevos en los últimos 30 años, y actualmente se reportan cerca de 161,000 de estos casos nuevos mundialmente. En América Latina, la LMA tiene una edad de diagnóstico que oscila entre los 40 y los 47 años, siendo una edad temprana en comparación con la media global que es de 69 años.Según reportes de la Cuenta de Alto Costo (CAC), para 2024 se habían atendido 3.192 casos de LMA en el sistema de salud colombiano. Complementariamente, hacia 2025, el Registro Epidemiológico de las Cohortes de Pacientes Diagnosticados con Neoplasias y Enfermedades Hematológicas en Colombia (RENEHOC) había registrado 807 pacientes con esta enfermedad para ese año.¿Cuáles son las señales de alerta?El Dr. Jaiver Fonseca Cipagauta, jefe Médico del Servicio de Hematología del Hospital Internacional de Colombia y Director del Programa de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas, indico que “uno de los principales desafíos de la LMA es que sus síntomas pueden ser inespecíficos y confundirse con otras condiciones. Por ello, es importante prestar atención a cambios o deterioro en el estado de salud y consultar con un profesional médico”.Entre sus señales de alerta se encuentran el cansancio o debilidad persistente, dolor óseo, palidez, fiebre recurrente sin causa, aparición de moretones incluso no asociados a trauma o sangrados sin causa aparente, pérdida de peso no intencionada o disminución del apetito entre otros. Estas manifestaciones se relacionan con la disminución de células sanguíneas sanas, que afecta funciones como el transporte de oxígeno, la defensa frente a infecciones y la coagulación.Aunque en la mayoría de los pacientes no existe una causa identificable, algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad, como la exposición prolongada al benceno (una sustancia tóxica presente en la fabricación de varios productos y el humo del tabaco), ciertos tratamientos previos contra el cáncer (quimioterapia o radioterapia) y algunas enfermedades genéticas.Diagnóstico y tratamiento: la importancia de un abordaje personalizadoLa evaluación de la leucemia mieloide aguda requiere una valoración médica especializada que puede incluir análisis de sangre, estudios de médula ósea y pruebas adicionales para identificar las características específicas de la enfermedad y definir el abordaje terapéutico más adecuado.“Desde Servier trabajamos hacia una medicina más personalizada con nuevas alternativas como las terapias dirigidas que han ampliado las opciones de tratamiento para algunos pacientes que antes tenían opciones limitadas, como era el caso de los adultos mayores”, concluyó la Dra. Laguna.Sigue siendo fundamental que las personas reconozcan los signos de alerta y consulten oportunamente, ya que una detección temprana es determinante en el manejo de la enfermedad.“En el marco de este importante mes, podemos reflexionar sobre cómo esta enfermedad exige una evaluación diagnóstica oportuna y un abordaje terapéutico que considere las particularidades de cada paciente” señala el Dr. Fonseca. “Los avances en hematología, impulsados por un conocimiento más profundo de las bases moleculares y genéticas de la enfermedad, han permitido transformar nuestra capacidad de manejo, ya que se han venido encontrando diferentes dianas terapéuticas que nos permiten tratar de manera más efectiva a algunos subtipos de esta enfermedad mediante la medicina de precisión, con lo cual se logran mejores resultados clínicos y mayor esperanza de vida para los pacientes” agregó el experto.
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