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¿Por qué un partido del Mundial puede cambiar nuestro estado de ánimo?

2 de julio de 2026 por
¿Por qué un partido del Mundial puede cambiar nuestro estado de ánimo?
ACIS

Bogotá. Junio de 2026. A un día del partido que disputará Colombia este viernes en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el ambiente ya se siente en oficinas, hogares, comercios y redes sociales. La ilusión de continuar en el torneo ha convertido al fútbol en el tema central de conversación y ha despertado un fenómeno que va mucho más allá del deporte, la construcción de una emoción colectiva que une a millones de personas alrededor de un mismo objetivo.

 

La cita mundialista puede provocar un sinnúmero de sentimientos que, de acuerdo con Laura Marcela Ayala, Subdirectora Nacional del Campo Psicología del Deporte y del Ejercicio del Colegio Colombiano de Psicólogos - Colpsicson propios del sentir colectivo. “El Mundial puede convertirse en una experiencia significativa para muchas personas, al reunir a millones de aficionados alrededor de un mismo acontecimiento. Compartir emociones, expectativas y momentos importantes de manera colectiva puede favorecer los vínculos sociales, generar un mayor sentido de pertenencia y brindar oportunidades para experimentar alegría, esperanza e ilusión junto a otros”, explica.

 

Estas vivencias, explica la Profesional en Psicología, pueden contribuir a mejorar el bienestar colectivo y el pensamiento de comunidad; por ello, son cada vez más comunes las conversaciones sobre fútbol en diferentes espacios sociales, sea la oficina, las reuniones familiares o de amigos.

 

“Al seguir acontecimientos comunes, aumentan las oportunidades de conversación e interacción en distintos espacios, como los hogares, los lugares de trabajo y las redes sociales. Además, la amplia cobertura mediática y la circulación constante de contenidos relacionados con el Mundial pueden amplificar esta dinámica y dar la sensación de que el evento está presente en gran parte de nuestra vida cotidiana durante varias semanas”, añade Ayala.

 

A esto también se suma la cantidad de publicidad, camisetas y otros aspectos que se ven diariamente por más de un mes. Los aficionados, sin importar si siguen a una u otra selección, portan las prendas en su cotidianidad, lo que hace que la conversación sea inevitable.

 

Pero además de los espacios colectivos y la exposición de los medios y redes sobre el tema está la pasión misma; el fútbol es quizás el deporte que tiene la capacidad de unir a millones de seres humanos, sin importar su raza o nacionalidad.

 

Apoyar al equipo de su nación se convierte entonces en una necesidad. De acuerdo con la experta, “Las personas pueden desarrollar un sentido de identificación y pertenencia con equipos, selecciones o deportistas. Cuando existe ese vínculo emocional, los resultados deportivos adquieren un significado personal y se viven como experiencias relevantes”.

 

Los sentimientos están a flor de piel; un triunfo o una derrota pueden definir el desarrollo del día a día de un aficionado. “Por ello, una victoria puede generar alegría y entusiasmo, mientras que una derrota puede provocar tristeza, frustración, miedo, rabia o ansiedad, aun cuando la persona no participe directamente en la competencia. Además, al tratarse de una experiencia compartida socialmente, las expectativas colectivas y la interacción con otros aficionados pueden intensificar la vivencia emocional asociada al resultado”, dice Ayala.

 

Esto no se limita únicamente a una persona que sigue a su selección, pues existen individuos que pueden seguir a equipos que no son de su país. Esto se explica, según la experta, por temas culturales, sociales o familiares. “También es frecuente que las personas se identifiquen con la historia o los logros de un equipo. En el deporte, los vínculos emocionales pueden trascender las fronteras geográficas y generar un sentido de pertenencia entre aficionados que comparten esa misma pasión”, añade.

 

Si bien la fiesta del fútbol suele vivirse en paz, la emoción y quizás la frustración por una derrota puede llevar a personas a sentir ansiedad. Ayala lo explica así: “La línea puede estar en qué tan personalmente se vive la experiencia deportiva. Es natural que muchas personas se identifiquen con un equipo o selección y experimenten emociones intensas durante el Mundial. Sin embargo, cuando los resultados se asumen como algo que define de manera importante el estado emocional, las relaciones o el funcionamiento cotidiano, es importante prestar atención” y concluye: “La invitación es a disfrutar el deporte como una fuente de emoción, encuentro y bienestar, sin que llegue a afectar de forma significativa otras áreas de la vida”.

¿Por qué un partido del Mundial puede cambiar nuestro estado de ánimo?
ACIS 2 de julio de 2026
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