Ir al contenido

Las graves complicaciones ocultas tras un diagnóstico de miopía que avanza sin control médico

1 de septiembre de 2026 por
Las graves complicaciones ocultas tras un diagnóstico de miopía que avanza sin control médico
ACIS


Bogotá, septiembre de 2026. La miopía, es una condición en la que los objetos cercanos se perciben con claridad pero los lejanos se observan borrosos. Esto ocurre debido a una elongación del globo ocular que impide que la luz se enfoque de manera exacta sobre la retina. Las proyecciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que para el año 2050 aproximadamente 4.900 millones de personas (la mitad de la población global) padecerán esta condición. En Colombia, las estimaciones clínicas sugieren que afecta actualmente a entre el 20 % y el 30 % de los ciudadanos, con una prevalencia notablemente mayor en jóvenes de entornos urbanos. El incremento acelerado de los casos está estrechamente relacionado con las dinámicas de la vida moderna, caracterizadas por el uso intensivo de pantallas y un estilo de vida que se desarrolla predominantemente en espacios interiores. Los especialistas advierten que la miopía está apareciendo a edades cada vez más tempranas, lo que aumenta la probabilidad de que progrese hacia una miopía alta (superior a las -6 dioptrías) al llegar a la adultez. Este grado elevado de la condición es un factor de riesgo para el desarrollo de patologías oculares complejas y potencialmente incapacitantes, tales como el desprendimiento de retina, el glaucoma, las cataratas prematuras y la maculopatía miópica. “El esfuerzo visual sostenido en distancias cortas debido a celulares, computadores y tabletas puede estimular un crecimiento excesivo del ojo, acelerando la aparición y avance de la miopía. Adicionalmente, esta exposición prolongada a dispositivos disminuye la frecuencia del parpadeo, lo que desencadena el llamado 'síndrome visual por computador', manifestado en fatiga ocular, sequedad y dolores de cabeza recurrentes. El diagnóstico oportuno mediante un examen visual completo y el control de la progresión desde la niñez son determinantes para proteger las estructuras internas del ojo y mitigar complicaciones severas en la edad adulta”, explica Mavel Cardenas Optometra de Pediatria de las Óptica Keralty. El manejo actual de esta condición abarca desde soluciones tradicionales como las gafas correctoras y lentes de contacto, hasta tecnologías avanzadas de control miópico infantil como la ortoqueratología, lentes con desenfoque periférico y el uso de gotas de atropina en baja concentración. Para la población adulta con una fórmula estabilizada, opciones como la cirugía refractiva con láser permiten remodelar la córnea de manera permanente. Para mitigar el impacto del esfuerzo visual cotidiano y fomentar el cuidado preventivo de los ojos, se recomiendan los siguientes hábitos: ● Implementar la regla 20-20-20: por cada 20 minutos de trabajo continuo frente a una pantalla, se debe descansar la mirada durante 20 segundos enfocando un objeto situado a 20 pies (aproximadamente 6 metros) de distancia. ● Incrementar el tiempo al aire libre: fomentar que los niños pasen entre 90 minutos y dos horas diarias en exteriores, ya que la luz natural y la estimulación visual a larga distancia actúan como reguladores del crecimiento del ojo. ● Mantener distancias de lectura adecuadas: colocar los libros, textos y pantallas a una separación mínima de 30 a 40 centímetros de los ojos. ● Establecer un esquema de controles visuales periódicos: realizar valoraciones anuales en la edad escolar (6 a 18 años) por ser la etapa de mayor progresión, y acudir a revisión cada uno o dos años en la adultez, intensificando el control a una frecuencia anual después de los 40 años. La prevención y el control de la miopía demandan una transformación en los hábitos diarios y un abordaje clínico integral. Para responder a este reto, desde la Clínica Óptica Keralty VisionIA se ha consolidado un modelo de atención multidisciplinaria en el que optómetras y oftalmólogos trabajan de manera coordinada. “Esta visión integral está respaldada por tecnología diagnóstica de vanguardia, ideal para evaluar con precisión la longitud axial del ojo y la salud retinal, e inteligencia artificial para garantizar una detección temprana y un seguimiento personalizado del paciente. Como parte de este compromiso, se destacan también los programas de tamizaje visual infantil integrados a la atención pediátrica, vitales para identificar la miopía antes de que impacte el aprendizaje y el desarrollo” indicó Cardenas. Adoptar medidas preventivas en el entorno laboral y familiar, sumado al acceso a protocolos clínicos basados en evidencia, es indispensable para frenar el avance de esta condición antes de que se manifiesten síntomas graves. Cuidar la visión hoy es asegurar la autonomía y la calidad de vida del mañana.

Las graves complicaciones ocultas tras un diagnóstico de miopía que avanza sin control médico
ACIS 1 de septiembre de 2026
Compartir esta publicación
Etiquetas
Archivar