Bogotá, agosto de 2026. Una decisión equivocada ya no tarda semanas en afectar a una
empresa. Con el uso sin parar de la inteligencia artificial y automatización, un error
basado en información incorrecta puede replicarse en miles de procesos en cuestión de
minutos, impactando operaciones, clientes e incluso decisiones que afectan directamente
a los ciudadanos.
De acuerdo con el Informe de Transformación de la Calidad 2025 de Tricentis, cuatro de
cada diez organizaciones en Colombia reportan pérdidas anuales de entre US$1 millón y
US$5 millones asociadas a fallas de software y procesos de mantenimiento.
Para SONDA, empresa de transformación digital, aunque las organizaciones cuentan hoy
con más información que en cualquier otro momento de la historia, esto no
necesariamente se traduce en mejores decisiones. Por el contrario, cuando los sistemas
operan con datos incorrectos, desactualizados o fragmentados, los errores pueden
escalar con mayor rapidez y generar impactos financieros, operativos e incluso sociales.
"Durante años, el principal desafío fue acceder a la información. Hoy, el verdadero reto es
determinar cuál merece nuestra confianza. Una decisión basada en información errónea
puede resultar más perjudicial que una tomada con información limitada, ya que genera
una peligrosa sensación de certeza que distorsiona el juicio y la acción", afirma Ciro
Arenas, Gerente de Multi Industria en SONDA Colombia.
De acuerdo con el experto, uno de los principales riesgos de la transformación digital
actual es que muchas organizaciones están automatizando procesos sin haber alcanzado
la misma madurez en aspectos como gobernanza, calidad e integración de datos.
"La inteligencia artificial puede ayudar a tomar decisiones más rápidas y eficientes, pero si
opera con información errónea, el problema no desaparece: se amplifica. La velocidad de
una mala decisión automatizada puede multiplicar su impacto en cuestión de minutos",
explica Arenas.
Las consecuencias son especialmente relevantes en sectores altamente dependientes de
la información. En servicios financieros, por ejemplo, los datos influyen en la evaluación
de riesgos, la prevención de fraude y la experiencia de los clientes. En salud, pueden
impactar diagnósticos, tratamientos y asignación de recursos. Mientras tanto, en logística,
la información incorrecta puede generar interrupciones en las cadenas de suministro,
retrasos y sobrecostos.
Según SONDA, el problema trasciende el ámbito tecnológico. Cuando las organizaciones
operan con información dispersa en múltiples sistemas o con versiones contradictorias de
un mismo dato, disminuye su capacidad para anticipar riesgos y responder
oportunamente a los cambios del mercado.
A pesar de ello, muchas compañías continúan priorizando la velocidad de implementación
de nuevas herramientas sobre la confiabilidad de la información. "Las empresas más
maduras están entendiendo que la calidad del dato no es un proyecto tecnológico, sino un
activo estratégico del negocio. Sin una base sólida de información confiable, incluso las
plataformas más avanzadas de analítica o inteligencia artificial terminan generando
resultados cuestionables", agrega Arenas.
Frente a este panorama, la compañía recomienda fortalecer cuatro frentes clave:
1. Establecer modelos de gobernanza de datos
2. Integrar las distintas fuentes de información de la organización
3. Implementar mecanismos de monitoreo continuo de calidad
4. Promover una cultura empresarial basada en datos confiables.
La verdadera ventaja competitiva ya no está en analizar más rápido, sino en analizar
correctamente. En una economía impulsada por inteligencia artificial, la calidad del dato
se está convirtiendo en un factor tan importante como la propia tecnología.