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La habilidad de seguir vigente en la era de la IA

24 de julio de 2026 por
La habilidad de seguir vigente en la era de la IA
ACIS

Julio 24 de 2026. Bogotá, Colombia. Durante los últimos dos años, la conversación sobre IA se ha concentrado en la automatización, la productividad y el impacto sobre el empleo. Sin embargo, expertos y estudios recientes coinciden en que el verdadero reto podría estar en otro lugar: desarrollar las habilidades humanas que permitan trabajar con la tecnología sin depender completamente de ella.

La transformación ya está ocurriendo a una velocidad sin precedentes. Un informe de PwC reveló que para junio de 2025 las habilidades requeridas en los empleos más expuestos a la inteligencia artificial estaban cambiando un 66% más rápido que antes. Al mismo tiempo, esos mismos trabajos exigen hasta un 36,7% más de capacidades cognitivas, lo que contradice la idea de que la IA está simplificando el trabajo humano.

"Existe una brecha silenciosa. Muchas personas creen que adaptarse significa aprender a utilizar nuevas herramientas, cuando en realidad el cambio es más profundo y tiene que ver con cómo pensamos, cómo analizamos la información y cómo tomamos decisiones", explica Ilse Guerrero, Gerente de Personas en SONDA Colombia.

Según Guerrero, algunas de las habilidades más importantes para los próximos años están recibiendo poca atención dentro de las estrategias de formación empresarial. Entre ellas destacan el pensamiento crítico, el criterio para cuestionar los resultados generados por la IA, la capacidad de estructurar problemas complejos y la habilidad de formular preguntas de calidad.

Más allá de los conocimientos técnicos, la diferencia entre quienes logran adaptarse y quienes comienzan a rezagarse parece estar en la forma en que utilizan la tecnología.

"Los perfiles que mejor se están adaptando no son necesariamente los que más saben de inteligencia artificial, sino quienes han desarrollado una relación más inteligente con ella. La utilizan como copiloto, no como sustituto. Contrastan la información, verifican respuestas y mantienen una participación activa en el proceso de decisión", afirma la gerente.

El riesgo de delegar demasiado

Uno de los debates que comienza a ganar fuerza dentro de las organizaciones es el impacto que el uso intensivo de IA puede tener sobre capacidades como la escritura, el análisis y la toma de decisiones.

Diversos especialistas advierten que una dependencia excesiva podría generar una especie de "atrofia cognitiva", en la que ciertas habilidades dejan de ejercitarse de forma constante.

La paradoja es que, mientras algunas tareas operativas se automatizan, las organizaciones están demandando perfiles cada vez más sofisticados. El valor ya no se encuentra únicamente en producir respuestas, sino en interpretar información, conectar contextos y tomar decisiones acertadas a partir de múltiples fuentes.

De ejecutores a arquitectos cognitivos

La irrupción de la IA también está modificando el perfil profesional que buscan las empresas. Los trabajadores están transitando desde funciones centradas en la ejecución hacia roles más estratégicos, donde resulta indispensable comprender problemas complejos, evaluar escenarios y aportar criterio humano.

Sin embargo, la preparación organizacional aún presenta rezagos. De acuerdo con un estudio de Workday, el 66% de los líderes empresariales considera prioritario fortalecer las habilidades relacionadas con inteligencia artificial, pero solo el 33% de los trabajadores afirma haber recibido capacitación para hacerlo.

Para los expertos, el principal error de las compañías es asumir que la adaptación se resuelve únicamente enseñando a utilizar herramientas o a construir mejores prompts. La transformación, aseguran, también requiere rediseñar roles, revisar procesos de toma de decisiones y fortalecer capacidades humanas que no pueden ser automatizadas.

Las habilidades que seguirán siendo irremplazables

A medida que la inteligencia artificial asume tareas cada vez más complejas, algunas capacidades humanas adquieren un valor creciente dentro de las organizaciones.

Entre ellas destacan el pensamiento crítico, la comunicación compleja, la empatía, la influencia, el juicio contextual y la capacidad de operar en entornos de incertidumbre.

"La discusión ya no es si la inteligencia artificial va a reemplazar a las personas. La verdadera pregunta es si las personas seguirán desarrollando aquello que las hace insustituibles", concluye Guerrero.


La habilidad de seguir vigente en la era de la IA
ACIS 24 de julio de 2026
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