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¿Está tomando un antibiótico que no necesita? Señales para saberlo y evitar riesgos

10 de agosto de 2026 por
¿Está tomando un antibiótico que no necesita? Señales para saberlo y evitar riesgos
ACIS


Tomar antibióticos cuando no se necesita no es un error menor. Puede no aportar ningún beneficio y, además, incrementar un problema de salud pública como es la resistencia antimicrobiana, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) esto es un problema de orden global por el uso habitual de estos, recordando que los antibióticos no sirven para infecciones virales como resfriado o influenza.

 

“Estamos ante uno de los grandes problemas actuales en salud, muy relacionado con tratamientos antibióticos inadecuados o incompletos y con prácticas de automedicación”, explica Carlos Eduardo Rivera Molano, docente de la Especialización en Epidemiología de Areandina, seccional Pereira.

 

La lógica es sencilla: si una persona toma antibióticos sin necesitarlos, por ejemplo, ante un cuadro viral, no solo no mejora por ese medicamento, también favorece que bacterias presentes en su organismo desarrollen mecanismos de defensa, sobrevivan y se multipliquen. Esas bacterias resistentes pueden transmitirse a otras personas y complicar tratamientos futuros.

 

El punto difícil es que no siempre resulta evidente distinguir, solo por síntomas, si una infección es bacteriana o viral. “Las señales pueden ser sutiles y se escapan al criterio de personas no formadas para identificarlas, porque al inicio pueden parecerse mucho”, señala Rivera. Por eso, la recomendación central es consultar de forma oportuna y evitar la automedicación, incluso cuando “se siente parecido” a una infección previa.

 

Antes de empezar un antibiótico, el paciente puede participar mejor en la decisión con preguntas concretas: ¿mi infección parece causada por bacteria o por virus?, ¿qué hallazgos clínicos o exámenes sugieren que necesito este medicamento?, ¿hay una prueba que confirme el diagnóstico?, ¿se puede observar uno o dos días si el caso es leve?, ¿qué signos indicarían que sí necesito antibiótico o un tratamiento adicional?

 

Estas preguntas, aclara el docente, no buscan desafiar la autoridad médica, sino fortalecer una atención basada en evidencia y la confianza entre profesional y paciente. Además, ayudan a disminuir formulaciones innecesarias en la consulta ambulatoria. También es útil preguntar por alternativas para aliviar síntomas mientras se confirma el diagnóstico, y por opciones equivalentes del medicamento si la EPS entrega una marca distinta o si se requiere comprarlo. Esa conversación evita cambios por cuenta propia. “Un paciente correctamente informado puede participar activamente en la decisión terapéutica, reducir el uso innecesario y contribuir al control comunitario de la resistencia antimicrobiana”, enfatiza el docente de Areandina.

 

Qué errores evitar y cuándo volver al médico

 

Cuando un antibiótico está correctamente indicado, se espera alguna mejoría clínica dentro de las primeras 48 a 72 horas. En términos prácticos, eso puede reflejarse en menos fiebre, menor dolor o mejor estado general, según la infección. Si en ese periodo no hay mejoría, o si los síntomas empeoran, el diagnóstico y el tratamiento deben reevaluarse por personal médico calificado.

 

Entre las señales de alarma que ameritan nueva revisión están fiebre alta persistente, dolor intenso localizado, deterioro del estado general o aparición de nuevos síntomas. También deben reportarse molestias asociadas al medicamento, incluso si parecen leves, como dolor de estómago, mareo o reacciones en la piel. Y si el médico dejó control por consulta o exámenes, ese seguimiento debe cumplirse aun cuando haya mejoría parcial o completa.

 

En casa, los errores más frecuentes siguen siendo los mismos: tomar antibióticos “por si acaso”, suspender el tratamiento al sentirse mejor, usar sobras de fórmulas anteriores o consumir medicamentos mal almacenados, vencidos o “parecidos” al formulado sin confirmación médica. “Los antibióticos no son medicamentos para usar espontáneamente; requieren una indicación clara hecha por personal médico capacitado”, subraya Rivera.

 

La prevención también cuenta. Lavado frecuente de manos, vacunación oportuna, manipulación segura de alimentos, uso de tapabocas cuando hay síntomas respiratorios o cuando un profesional lo indica, consulta temprana y no exigir antibióticos sin indicación médica disminuyen infecciones y, por tanto, la necesidad de usarlos. En América Latina, donde persisten automedicación y acceso irregular sin receta en algunos contextos, estas decisiones individuales tienen impacto colectivo. La OMS recuerda que la resistencia antimicrobiana es una amenaza global de salud y desarrollo, asociada a millones de muertes, por lo que cada uso responsable ayuda a proteger la eficacia de estos medicamentos.

¿Está tomando un antibiótico que no necesita? Señales para saberlo y evitar riesgos
ACIS 10 de agosto de 2026
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