BOGOTÁ, AGOSTO DE 2026. La transformación digital ha llevado a las organizaciones colombianas a migrar aplicaciones, datos y procesos críticos a la nube. Sin embargo, cuando se trata de sistemas de seguridad física —como videovigilancia, control de acceso o monitoreo de infraestructura crítica— muchas empresas aún se preguntan si es el momento adecuado para dar ese paso.
La respuesta no pasa por migrar toda la infraestructura de una sola vez. Para expertos de Genetec, el camino que están siguiendo las organizaciones más avanzadas consiste en adoptar modelos híbridos, que combinan la confiabilidad de los sistemas locales con la flexibilidad y escalabilidad de la nube. Esta tendencia responde a la necesidad de mantener la continuidad operativa, fortalecer la ciberseguridad y administrar de manera más eficiente grandes volúmenes de información.
En Colombia, el interés por este tipo de arquitecturas continúa creciendo como parte de la aceleración de la transformación digital en sectores como banca, retail, transporte, infraestructura crítica y gobierno. De acuerdo con Genetec, durante 2024 la compañía participó en proyectos de modernización de videovigilancia y ciudades inteligentes en el país, impulsados por una mayor demanda de soluciones basadas en inteligencia artificial, nube híbrida y ciberseguridad.
A nivel global, el Reporte sobre el Estado de la Seguridad Electrónica 2025 de Genetec revela que el 43% de las organizaciones prevé adoptar implementaciones híbridas durante los próximos cinco años, consolidando este modelo como la opción preferida para modernizar la seguridad empresarial sin reemplazar completamente la infraestructura existente. Además, el informe señala que la influencia de las áreas de TI en las decisiones relacionadas con la seguridad física continúa creciendo, reflejando la convergencia entre ambos mundos.
"Durante muchos años se creyó que migrar a la nube significaba abandonar completamente la infraestructura local. Hoy sabemos que las organizaciones necesitan flexibilidad para decidir qué aplicaciones permanecen en sitio y cuáles pueden aprovechar las ventajas de la nube. Ese equilibrio es el que está impulsando la siguiente generación de sistemas de seguridad", afirma Mónica Prieto, Gerente de Desarrollo de Negocio de Genetec.
Más que almacenamiento: una nueva forma de gestionar la seguridad
La migración hacia arquitecturas híbridas ofrece beneficios que van más allá del almacenamiento remoto. Permite administrar múltiples sedes desde una sola plataforma, simplifica la actualización de software, facilita el acceso seguro a la información desde cualquier ubicación y mejora la capacidad para responder a incidentes en tiempo real.
Al mismo tiempo, estas plataformas permiten incorporar herramientas de inteligencia artificial para automatizar tareas operativas, mejorar la búsqueda de evidencia y optimizar la toma de decisiones, sin comprometer el control sobre los datos.
Los desafíos siguen estando en la confianza
A pesar del avance tecnológico, la adopción de soluciones en la nube continúa enfrentando barreras relacionadas con la protección de datos, el cumplimiento normativo y la percepción sobre la ciberseguridad.
Para Genetec, superar estos retos implica adoptar plataformas abiertas, arquitecturas con principios de Zero Trust, mecanismos robustos de autenticación y políticas claras de gobernanza de la información.
"La conversación ya no es si la nube es suficientemente segura. La verdadera pregunta es cómo diseñar una estrategia que garantice resiliencia, continuidad operativa y protección de la información durante todo el proceso de modernización", agrega Mónica Prieto, Gerente de Desarrollo de Negocio de Genetec.
El futuro será híbrido
La evolución tecnológica demuestra que no existe una única estrategia válida para todas las organizaciones. Mientras algunas cargas de trabajo permanecerán en infraestructura local por razones regulatorias o de operación, otras podrán aprovechar la flexibilidad que ofrecen los servicios en la nube.
En ese escenario, la nube híbrida se perfila como el modelo que permitirá a las empresas colombianas modernizar sus operaciones de seguridad de forma gradual, escalable y alineada con sus necesidades de negocio, sin sacrificar el control sobre su infraestructura crítica.