Bogotá, junio de 2026. Mientras los medicamentos para la pérdida de peso, las dietas de moda y los consejos nutricionales se multiplican en redes sociales, una conversación distinta empieza a abrirse paso: la salud no puede reducirse únicamente a una cifra en la báscula ni a una lista de alimentos permitidos o prohibidos.
Ese es el punto de partida de Come libre, el nuevo libro de Katherine Giraldo, nutricionista-dietista con 14 años de experiencia, publicado por la División de Proyectos Especiales de Editorial Planeta. Después de haber trabajado durante años desde una consulta centrada en el peso, la autora transformó su enfoque hacia una nutrición más tranquila, humana y contextual, en la que la salud no se entiende únicamente desde la báscula, sino también desde la relación que cada persona tiene con su cuerpo, su historia, sus emociones y su alimentación.
Desde esa experiencia, Katherine plantea que muchas de las dificultades relacionadas con la alimentación no pueden explicarse únicamente desde la disciplina o la falta de voluntad. Para la nutricionista, la alimentación también está atravesada por factores emocionales, psicológicos, sociales y culturales que muchas veces no se abordan en la consulta tradicional.
“La libertad con la comida no empieza cuando haces todo bien, empieza cuando dejas de castigarte por no hacerlo”, afirma la autora.
A partir de esta idea, el libro desarrolla el concepto de una “brújula interna”, que nace de reconocer que todos los cuerpos son distintos y que todas las personas tienen historias, necesidades, contextos y señales diferentes. Esta brújula invita a escuchar el cuerpo, comprender el papel de las emociones y construir hábitos sostenibles desde la consciencia, no desde la culpa.
En lugar de ofrecer una nueva dieta, reglas estrictas o fórmulas rápidas, Come libre invita al lector a cuestionar las creencias heredadas sobre la comida, el cuerpo y la salud. A través de ejercicios prácticos, preguntas de reflexión y experiencias inspiradas en casos reales, la obra aborda temas como la culpa al comer, la ansiedad alimentaria, la relación con la imagen corporal, la desconexión con las señales del cuerpo y el impacto emocional de las exigencias estéticas.
El lanzamiento de Come libre se da en un contexto en el que cada vez más especialistas advierten sobre las consecuencias de reducir la salud al peso corporal. Aunque los indicadores físicos siguen siendo importantes, el bienestar también está atravesado por la salud emocional, la calidad de vida, la autoestima, el contexto social y la forma en que cada persona se relaciona con su cuerpo y con la comida.
Con un lenguaje cercano y accesible, el libro traslada al público general conceptos que muchas veces han permanecido en escenarios clínicos o académicos. Su propuesta busca abrir una conversación necesaria: la nutrición no solo trata de nutrientes, calorías o planes de alimentación, sino también de historia personal, emociones, cultura y dignidad.
En tiempos de respuestas rápidas y promesas de transformación física inmediata, Come libre plantea una idea que desafía buena parte del discurso dominante: el bienestar no empieza cuando se alcanza un peso ideal, sino cuando dejamos de vivir en guerra con la comida.