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En el marco del Mes de la Lactancia Materna, una investigación revela que dos de cada cinco madres sienten que el día no les alcanza para criar a sus bebés

10 de agosto de 2026 por
En el marco del Mes de la Lactancia  Materna, una investigación revela que dos de cada cinco madres sienten que el día no les alcanza para criar a sus bebés
ACIS


Aunque la lactancia materna es una de las prácticas más estudiadas y recomendadas por los organismos internacionales de salud, todavía existen creencias que generan dudas entre madres y familias. Desde la idea de que la leche “deja de alimentar” después de unos meses hasta pensar que volver al trabajo obliga a suspender la lactancia, muchos de estos mitos continúan transmitiéndose de generación en generación.

Por eso, desde marcas especializadas en el acompañamiento de la maternidad como Momcozy, y junto a instituciones de salud, se insiste en la importancia de combatir la desinformación con evidencia científica y herramientas prácticas que faciliten la continuidad de la lactancia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la lactancia materna una de las intervenciones más efectivas para proteger la salud infantil y recomienda que sea exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continúe, junto con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años o más. Sin embargo, actualmente alrededor del 48% de los bebés menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva a nivel mundial (datos OMS/UNICEF 2024), una cifra que, aunque ha mejorado, sigue lejos de la meta del 60% fijada para 2030.

Estos son cinco de los mitos más frecuentes que la ciencia ya ha desmentido:

Mito 1: “Después de los seis meses la leche materna deja de alimentar”. Falso. La OMS explica que, aunque a partir de los seis meses los bebés necesitan incorporar alimentos complementarios, la leche materna continúa siendo una fuente importante de energía, nutrientes y anticuerpos. Entre los seis y doce meses puede aportar hasta la mitad de las necesidades energéticas del bebé y sigue ofreciendo beneficios inmunológicos durante el crecimiento.

Mito 2: “Si la mamá vuelve al trabajo, debe dejar de amamantar”. Falso. Organismos como UNICEF señalan que, con planificación, espacios adecuados para la extracción y una correcta conservación de la leche, muchas mujeres logran mantener la lactancia después de reincorporarse a sus actividades laborales. La clave está en la preparación previa y en el apoyo del entorno familiar y del empleador.

Mito 3: “Si el bebé pide pecho con frecuencia es porque la leche no lo alimenta”. Falso. Los especialistas explican que los recién nacidos tienen estómagos pequeños y necesitan alimentarse con frecuencia. Además, la lactancia no solo responde al hambre; también cumple funciones relacionadas con el consuelo, la regulación emocional y el desarrollo del vínculo entre madre e hijo. Pedir pecho con frecuencia no significa que la leche sea insuficiente.

Mito 4: “La lactancia siempre duele”. Falso. Aunque es normal sentir cierta sensibilidad durante los primeros días, el dolor persistente no debe considerarse parte natural del proceso. Según UNICEF, en la mayoría de los casos las molestias están relacionadas con la posición del bebé o el agarre al pecho y pueden resolverse con el acompañamiento adecuado de profesionales o asesores en lactancia.

Mito 5: “Las madres con poca producción de leche deben suspender la lactancia”. Falso. La producción de leche depende de múltiples factores y, en muchos casos, puede mejorar con una mayor frecuencia de las tomas, una técnica adecuada de agarre y el acompañamiento oportuno de profesionales de la salud. Antes de tomar decisiones sobre el uso de fórmulas infantiles, siempre es recomendable consultar con un especialista en lactancia.

“La desinformación sigue siendo uno de los mayores desafíos para las familias. Muchos mitos nacen de experiencias aisladas que terminan convirtiéndose en creencias generalizadas. Hoy sabemos que la evidencia científica ofrece respuestas mucho más confiables y que cada proceso de lactancia debe acompañarse con información validada y apoyo profesional, no con recomendaciones basadas únicamente en experiencias personales”, afirma Christian Restrepo, profesor e investigador del Instituto Latinoamericano de la Familia (ILFARUS).

Además de la información correcta, muchas madres enfrentan barreras prácticas que dificultan mantener la lactancia, especialmente al regresar al trabajo. En estos casos, contar con herramientas que faciliten la extracción de leche de forma cómoda, discreta y eficiente marca una diferencia real. Los extractores inalámbricos, como los de Momcozy (M9, M5 y Air1), destacan por su larga duración de batería y ciclos de succión adaptables, lo que permite extraer leche en distintos momentos del día sin depender de cables ni de un espacio fijo, facilitando así la continuidad de la lactancia de manera más flexible.

Estas soluciones no reemplazan el acompañamiento profesional ni la información basada en evidencia, pero sí se convierten en aliadas concretas para que más madres puedan alcanzar sus propias metas de lactancia sin sentirse obligadas a abandonarla por falta de opciones prácticas.

Más allá de desmentir creencias, el verdadero objetivo es brindar confianza a las familias. Acceder a información basada en evidencia, recibir acompañamiento durante las primeras semanas y comprender que cada experiencia es diferente puede marcar una diferencia significativa.

En el marco del Mes de la Lactancia  Materna, una investigación revela que dos de cada cinco madres sienten que el día no les alcanza para criar a sus bebés
ACIS 10 de agosto de 2026
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