Bogotá, 16 de junio de 2026.- En el marco del debate electoral que definirá el rumbo del país para el período 2026-2030, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) ha dado a conocer las prioridades para fortalecer el ecosistema digital en el próximo cuatrienio. La iniciativa busca garantizar que el comercio electrónico sea reconocido como una herramienta estratégica de desarrollo económico, y no como un tema secundario dentro de la agenda de política pública digital.
El eCommerce colombiano cerró 2025 con cifras récord: 684,6 millones de transacciones en línea, el volumen más alto registrado desde 2019, y ventas que alcanzaron los $145,4 billones, máximo histórico para el sector. Pese a este dinamismo, la CCCE advierte que el crecimiento del sector enfrenta brechas estructurales que solo pueden resolverse con decisiones de política pública claras y sostenidas.
“El eCommerce en Colombia ha demostrado ser un motor real de productividad, inclusión financiera y generación de empleo. Pero para que ese potencial se materialice plenamente en todas las regiones y para todos los actores del ecosistema, necesitamos que el próximo gobierno entienda que la economía digital no es solo conectividad: es infraestructura, regulación inteligente, talento, logística y confianza. Por eso hemos acercado nuestra agenda técnica a ambos candidatos”, afirmó María Fernanda Quiñones, presidente ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico.
Diez ejes que el próximo gobierno no puede ignorar
A través de documentos técnicos, la CCCE realizó recomendaciones de los aspectos que debe contener la agenda digital del país para el próximo período presidencial:
- Infraestructura digital productiva: la infraestructura digital debe entenderse como una condición de desarrollo productivo, y la conectividad debe medirse no solo por cobertura, sino por su capacidad real de habilitar pagos digitales, comercio electrónico, exportación y productividad empresarial. Redes 5G, centros de datos son la base para que MiPYMEs, pasarelas, marketplaces y operadores logísticos, puedan operar y escalar.
- Ciberseguridad para la economía digital: el gremio plantea la necesidad de una estrategia nacional de ciberseguridad orientada a proteger a comercios, plataformas, usuarios y MiPYMEs, frente a fraude, suplantación y filtración de datos. Una falla de seguridad en cualquier eslabón del ecosistema, puede generar efectos que afecten la confianza del consumidor y la viabilidad operativa de empresas de cualquier tamaño.
- Talento digital desde la educación básica: la CCCE propone incorporar de forma progresiva, desde primaria y secundaria formación en STEM/STEAM, programación, pensamiento computacional, análisis de datos, habilidades digitales y uso responsable de inteligencia artificial. La competitividad del país en la economía digital depende de que las nuevas generaciones estén preparadas para los empleos del futuro.
- Marco habilitante para la inteligencia artificial: Colombia requiere un entorno que permita la innovación responsable en IA, evitando prohibiciones que frenen a MiPYMEs, startups y nuevos modelos de negocio.
- Safe Harbor para intermediarios digitales: plataformas, marketplaces, pasarelas y demás intermediarios digitales no deben ser tratados como responsables automáticos por las actuaciones de terceros. El principio de responsabilidad limitada de intermediarios digitales es una condición esencial para la sostenibilidad del ecosistema y la atracción de inversión.
- Código postal y geocodificación: la baja adopción del código postal y la ausencia de estándares de georreferenciación enriquecida generan entregas fallidas, mayores costos y exclusión territorial. Un programa nacional de geocodificación abierta, articulado con el DANE y operadores logísticos, sería infraestructura básica para que el eCommerce llegue efectivamente a regiones, zonas rurales y MiPYMEs locales.
- Equidad tributaria en el comercio transfronterizo: la CCCE llama a revisar el régimen de minimis y de envíos urgentes, para evitar asimetrías que afectan al comercio nacional cuando productos importados de bajo valor ingresan con ventajas tributarias o mediante esquemas de triangulación. La revisión debe garantizar reglas proporcionales para actores nacionales e internacionales.
- Pagos digitales, activos digitales y medición oficial: se plantea que los pagos digitales deben ser interoperables, seguros, eficientes e inclusivos, y que la inclusión financiera debe ir más allá del simple acceso.
- Stablecoins, criptoactivos y eventual CBDC: la CCCE considera necesario que el país cuente con una hoja de ruta clara sobre activos digitales de pago, stablecoins, con foco en casos de uso reales para el comercio electrónico.
- Estadística y medición del eCommerce: Colombia debe contar con información oficial, oportuna y desagregada sobre ventas en línea, empleo digital, aporte del eCommerce al PIB, MiPYMEs digitales, pagos electrónicos, comercio transfronterizo, adopción tecnológica y brechas territoriales. Sin datos suficientes, la política pública digital seguirá siendo incompleta y será imposible medir el impacto real de la innovación en la productividad del país.
“Colombia tiene hoy una oportunidad histórica de posicionarse como referente de economía digital en América Latina. Tenemos el crecimiento, tenemos el ecosistema y tenemos el talento. Lo que necesitamos es que el próximo gobierno tome decisiones concretas: regular con inteligencia, invertir en infraestructura digital productiva y medir correctamente el aporte del eCommerce a la economía, para así darle al sector el lugar que merece en la agenda de desarrollo económico del país”, señaló Quiñones.
Sobre la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico
La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico – CCCE, es una entidad privada sin ánimo de lucro, de orden gremial, que tiene como propósito promover y fortalecer la industria eCommerce en Colombia, a través del entendimiento y centralización de las cifras, que determinan el comportamiento del comercio electrónico en el país, la incidencia en políticas públicas y la promoción del conocimiento y confianza en el sector.