Ir al contenido

El factoring gana terreno en Colombia

29 de octubre de 2026 por
El factoring gana terreno en Colombia

​

El factoring gana terreno en Colombia: las facturas endosadas en RADIAN suman $37,1 billones a julio de 2026, el 79 % de todo 2025

●        Según la DIAN, el valor de las facturas electrónicas endosadas en RADIAN pasó de $11,23 billones en 2022 a $46,7 billones en 2025, un crecimiento cercano al 316 % en tres años. Entre enero y julio de 2026 ya se endosaron 1.132.356 facturas por $37,1 billones.

●        Vender no es cobrar: aunque la Ley de Plazos Justos fijó un máximo de 45 días para el pago de determinadas operaciones mercantiles, hay empresas que siguen pactando plazos de hasta 90 días. La venta ya se hizo y la cuenta por cobrar existe, pero el efectivo todavía no entra a caja.

●        Lulo Empresas, la banca empresarial 100 % digital de Lulo Bank, ha desembolsado más de $100.000 millones durante 2026 entre soluciones de capital de trabajo y factoring, con un proceso digital de punta a punta y sujeto a evaluación.

Bogotá, 29 de octubre de 2026. Una empresa puede vender bien, tener clientes sólidos y aun así quedarse sin caja. La razón es simple: entre el momento en que entrega su producto o servicio y el momento en que recibe el pago pueden pasar 45, 60 o hasta 90 días, mientras la nómina, los proveedores y los impuestos vencen antes. Ese tiempo entre vender y cobrar es uno de los principales problemas de capital de trabajo de las compañías en Colombia, y el factoring, que permite anticipar el valor de una factura antes de su vencimiento, se consolida como una de las herramientas para resolverlo.

Las cifras oficiales muestran el tamaño del fenómeno. De acuerdo con la DIAN, el valor de las facturas electrónicas endosadas en RADIAN, el registro donde circulan las facturas como título valor, pasó de $11,23 billones en 2022 a $46,7 billones en 2025, un crecimiento acumulado cercano al 316 %. Solo entre enero y julio de 2026 se endosaron 1.132.356 facturas por $37,1 billones, el equivalente al 79 % de todo el valor de 2025.

El problema no es vender, es financiar la espera

El marco legal ya intentó acortar esa espera. La Ley 2024 de 2020, conocida como de Ley de Pago en Plazos Justos, estableció, con las excepciones previstas en la norma, un plazo máximo de 45 días calendario para el pago de determinadas operaciones mercantiles. Sin embargo, en la práctica hay empresas que continúan pactando plazos de hasta 90 días, y aun dentro del plazo legal una compañía puede enfrentar una brecha de caja si sus obligaciones vencen antes de que entre el pago.

A esa presión se suma un acceso desigual a la financiación. Aunque el 64 % de las empresas accede a crédito formal para financiar su capital de trabajo, el Reporte de Inclusión Financiera 2024 de Banca de las Oportunidades y la Superintendencia Financiera muestra que ese acceso cae a medida que se reduce el tamaño de la compañía: 82,1 % en las grandes, 74,8 % en las medianas, 59,5 % en las pequeñas y 15,3 % en las microempresas. La OCDE, en su nota sobre Colombia publicada en septiembre de 2026, señaló que el factoring ha ganado tracción en el país como respuesta a la implementación de la factura electrónica.

“El problema de muchas empresas no es vender, es financiar el tiempo que pasa entre la venta y el pago. La venta ya se hizo y la cuenta por cobrar existe, pero el efectivo no ha entrado a caja. El factoring convierte esa cuenta por cobrar en liquidez presente, y hoy puede hacerse de forma 100 % digital, sin desplazamientos ni papelería”, explicó Héctor Martínez, vicepresidente de Banca Empresas de Lulo Bank.

Cinco claves del factoring que toda empresa debería conocer

Pese al crecimiento de la actividad, alrededor del factoring todavía existen dudas sobre su funcionamiento. Lulo Bank reúne cinco claves para que las empresas tomen decisiones con mayor información:

  1. Es liquidez sobre una venta ya hecha, no un préstamo nuevo. El factoring parte de una factura existente: la empresa anticipa el valor de una cuenta por cobrar a cambio del costo del servicio. Según las condiciones aplicables, puede ofrecer liquidez sin afectar los cupos de crédito bancario ni registrarse como deuda financiera.
  2. No es solo para empresas en apuros. Puede formar parte de una política ordinaria de capital de trabajo: liberar caja para inventario, tomar un nuevo contrato o aprovechar descuentos de proveedores sin esperar el plazo de pago.
  3. Una factura validada por la DIAN no es, todavía, una factura lista para negociar. La DIAN precisó en 2026 que el estado “Aprobado con notificación” no reemplaza el acuse de recibo, el recibo del bien o servicio ni la aceptación expresa o tácita del comprador. Sin esos eventos, la factura no circula como título valor.
  4. El costo se compara sobre el valor neto recibido y el tiempo anticipado. No existe una tasa única de factoring: el precio depende del pagador, el plazo, el monto y la documentación. La comparación correcta es cuánto recibe la empresa hoy frente a lo que gana con esa liquidez en los días que anticipa.
  5. La Ley de Pagos a Plazos Justos no eliminó la necesidad. Incluso con un plazo legal de 45 días, si la nómina, los proveedores o los impuestos vencen antes del cobro, la brecha de caja existe y hay que financiarla.

Factoring 100 % digital en Lulo Empresas

En Lulo Empresas el factoring hace parte de un ecosistema de banca empresarial 100 % digital que va desde un portal de empresas gratuito hasta la financiación. A través de un proceso 100 % digital y sujeto a evaluación, las empresas pueden anticipar sus facturas con una red de pagadores en crecimiento, sin firma física ni desplazamientos, y con control dual y trazabilidad sobre cada operación. La operación ya está en marcha: 194 empresas vinculadas, 119 cuentas empresariales abiertas y más de $100.000 millones desembolsados durante 2026 entre soluciones de capital de trabajo y factoring.

“Hoy ya hemos desembolsado más de $100.000 millones entre soluciones de capital de trabajo y factoring, una cifra que refleja la necesidad de las empresas de acceder a liquidez de forma más simple y digital. Una compañía puede abrir su cuenta, gestionar sus pagos, administrar su liquidez, conectar sus sistemas y anticipar sus facturas dentro de una misma experiencia”, agregó Martínez.

“La digitalización que ya vive la persona natural no llegó con la misma fuerza a la empresa. La banca empresarial conserva procesos que desaparecieron hace años de la experiencia de una persona, y el factoring es un buen ejemplo: una herramienta que resuelve un problema real de caja, pero que durante mucho tiempo exigió trámites, firmas y desplazamientos. Nuestro trabajo es que anticipar una factura sea tan simple como hacer una transferencia desde el celular”, afirmó Ignacio Giraldo, CEO de Lulo Bank.

Lulo Empresas ofrece al segmento empresarial una experiencia bancaria nativa digital que integra en un mismo entorno la gestión cotidiana de pagos y tesorería con herramientas de financiación y liquidez, bajo el concepto “Sácale el jugo a Lulo”.

Material de prensa

 

Daniela Alzate Henao                         Jessica Lizarazo Rojas

Cel. 318 374 1803                               Cel. 3154489882              

pr@bck.com.co                                     jlizarazo@bck.com.co

El factoring gana terreno en Colombia
29 de octubre de 2026
Compartir esta publicación
Etiquetas
Archivar