Colombia, junio de 2026. Colombia ya dio un salto estructural hacia la telemedicina. Con más de 100 millones de atenciones virtuales registradas durante su fase de expansión, según el Ministerio de Salud y Protección Social, el país consolidó la atención remota como parte del sistema de salud.
El reto ahora es otro: cómo sostener ese crecimiento sobre una infraestructura de conectividad que esté a la altura de su criticidad.
A medida que hospitales, aseguradoras y plataformas digitales avanzan en la implementación de telemedicina y telemetría médica, empiezan a surgir desafíos asociados a la conectividad, especialmente en aspectos como soberanía de datos, latencia y continuidad del servicio.
“La telemedicina en Colombia ya es una realidad consolidada. El desafío ahora es garantizar que la conectividad que la soporta responda a los niveles de exigencia que requieren estos servicios”, señala Alberto de Lucas, Director Técnico de ALAI Secure.
Infraestructura global para servicios locales: un desafío emergente
En muchos modelos de conectividad, los datos generados por plataformas de teleconsulta o dispositivos médicos pueden depender de infraestructuras que no siempre operan de forma completamente local.
Esto puede implicar:
- Rutas de tráfico fuera de Colombia
- Dependencia de terceros países
- Cambios en condiciones técnicas o económicas asociadas a acuerdos internacionales
En sectores sensibles como la salud, estos factores abren interrogantes sobre la gestión de datos y la estabilidad de los servicios.
“Más que un problema de adopción, estamos ante un reto de arquitectura. La forma en que se diseñe la conectividad va a definir la capacidad de escalar estos servicios de forma segura”, advierte de Lucas.
Telemetría médica: cuando la conectividad se vuelve crítica
El desafío se intensifica en aplicaciones de telemetría médica (monitoreo remoto de pacientes y dispositivos conectados en tiempo real).
A diferencia de la teleconsulta, estos sistemas:
- Transmiten datos de forma continua
- Requieren latencias bajas
- Exigen alta disponibilidad
“En telemetría, la conectividad deja de ser un soporte y pasa a ser parte del servicio. Cualquier interrupción puede afectar directamente la capacidad de monitoreo”, agrega el vocero.
El costo operativo de la inestabilidad
Más allá del riesgo técnico, la conectividad también impacta la eficiencia de los modelos digitales en salud.
El Banco Interamericano de Desarrollo ha señalado que la digitalización puede generar eficiencias de hasta un 25% en costos, siempre que esté respaldada por infraestructura estable.
Cuando la conectividad introduce variabilidad o dependencia de terceros, estos beneficios pueden verse limitados.
El giro hacia conectividad multi-local
Frente a este escenario, ALAI Secure comienza a consolidarse como un aliado clave, impulsando un cambio de enfoque: llevar la conectividad al mismo nivel de criticidad que la aplicación.
La conectividad multi-local (basada en operación nativa en cada país) responde directamente a los desafíos asociados a modelos basados en roaming permanente, al permitir:
- Mantener los datos dentro de Colombia
- Reducir la latencia
- Eliminar la dependencia de roaming internacional
- Estabilizar costos y operación
“En telemedicina, depender de SIMs en roaming permanente para soportar servicios críticos implica asumir riesgos operativos, regulatorios y de control sobre los datos sanitarios. Los modelos multi-local ofrecen una alternativa más robusta al garantizar una conectividad más resiliente, estable y alineada con los requisitos de continuidad asistencial y soberanía de la información”, concluye el vocero.
Un desafío transversal
Aunque la telemedicina es uno de los casos más visibles, estos retos se extienden a sectores como:
- Medios de pago
- Seguridad privada
- Control industrial
- Servicios públicos
En todos ellos, la telemetría y la conectividad en tiempo real están ganando relevancia, elevando la exigencia sobre la infraestructura que los soporta.
La alerta
Colombia ya avanzó en la adopción de la telemedicina. El siguiente paso es asegurar que esa evolución esté respaldada por una infraestructura de conectividad capaz de sostenerla.
Porque en esta nueva etapa, la conectividad deja de ser un habilitador técnico para convertirse en un factor crítico de continuidad, seguridad y escalabilidad.