Medellín, septiembre 3 de 2026.
El La Universidad CES da un nuevo paso en la transformación de sus modelos de formación con la creación de un Modelo Institucional para el Reconocimiento del Aprendizaje, que incorpora las microcredenciales para identificar, evaluar y reconocer los aprendizajes y competencias adquiridos a través de diferentes experiencias formativas con instrumentos de certificación y reconocimiento verificable.
La propuesta parte de la premisa que el aprendizaje no ocurre únicamente dentro de un programa académico tradicional y que las competencias pueden desarrollarse en diferentes momentos y escenarios de la vida. En este contexto, estos reconocimientos permiten visibilizar y acreditar logros formativos específicos, al tiempo que pueden articularse con procesos académicos de mayor alcance dentro de la Universidad, favoreciendo trayectorias de aprendizaje más flexibles, progresivas y conectadas con las necesidades de las personas y del sector productivo.
A diferencia de un certificado de asistencia, este mecanismo constituye un reconocimiento académico otorgado por el CES a partir de resultados de aprendizaje evaluables y verificables, asociados a una competencia específica. Su carácter modular y apilable permite que diferentes logros puedan integrarse en rutas formativas y abrir oportunidades para avanzar hacia otros niveles de educación.
Catalina Calle Pineda, líder de CES Digital de la Universidad CES, explicó que: “cuando hablamos de microcredenciales no hablamos solamente de un recurso que nos va a permitir mostrar qué sabemos. Son una estrategia para reconocerle a la persona competencias que va adquiriendo a través de sus procesos formativos. Esto permite que esas personas puedan visibilizar en redes profesionales sus logros y competencias.”
Uno de los principales atributos del modelo es precisamente su capacidad para conectar diferentes experiencias de aprendizaje. Estas certificaciones podrán convertirse en piezas de una trayectoria que permita a una persona avanzar progresivamente en su formación, de acuerdo con sus intereses, necesidades y posibilidades.
De esta manera, una competencia reconocida mediante este sistema podrá hacer parte de una ruta formativa que articule experiencias de formación para el trabajo y educación continua, y estas, a su vez, podrán sumarse como saberes y competencias previamente aprobados y reconocidos por la Universidad, de manera que puedan ser tenidos en cuenta dentro del proceso académico de una técnica, una tecnología, un programa de pregrado o un posgrado, de acuerdo con las rutas y criterios académicos que establezca la institución.
La apuesta también tiene un impacto potencial en la empleabilidad temprana, especialmente para quienes se encuentran en procesos de educación técnica, tecnológica o profesional. El reconocimiento progresivo de capacidades permite que los estudiantes evidencien competencias concretas ante el sector productivo mientras continúan avanzando en su trayectoria académica.
Un modelo que se construye de manera transversal
El modelo de reconocimiento del aprendizaje de la Universidad no estará limitado a una única facultad o área del conocimiento. La institución trabaja en su implementación de manera transversal, articulando las facultades, los programas académicos y Educación Continua.
La intención es que estos reconocimientos respondan a necesidades reales de formación y del sector productivo, con criterios claros sobre los resultados de aprendizaje, las competencias que se acreditan, los procesos de evaluación y las evidencias que respaldan cada logro.
En este proceso, el CES ya cuenta con experiencias de mapeo de competencias en programas como la Tecnología en Producción Pecuaria, donde se han identificado aprendizajes que pueden ser reconocidos progresivamente a medida que los estudiantes avanzan en su proceso formativo.
“Ya tenemos experiencias, conocimiento y un modelo. Estamos trabajando para que los procesos formativos que ya tenemos puedan integrar las microcredenciales y para que los nuevos programas las incorporen desde su diseño. La idea es que sean una herramienta que realmente se traduzca en una buena experiencia para el estudiante y en oportunidades concretas en el sector productivo”, afirmó la líder de CES Digital.
Con este modelo, la Universidad CES busca avanzar de una lógica centrada exclusivamente en certificar que una persona cursó una formación, hacia una perspectiva que permita reconocer qué sabe hacer, qué competencias ha desarrollado y cómo esos aprendizajes pueden integrarse en una trayectoria educativa más amplia.
Microcredenciales y TECLAB: una ruta hacia nuevas oportunidades
Esta innovación cobra especial relevancia en el fortalecimiento de TECLAB CES, la línea de formación en Técnicas Laborales por Competencias de la Universidad, que durante cinco años ha llevado oportunidades de formación a diferentes territorios de Antioquia.
Actualmente, TECLAB CES cuenta con 16 sedes, con presencia en municipios del Suroeste antioqueño como Andes, Jardín, Jericó, Pueblo Rico, Tarso y Támesis, además de otros municipios del departamento, y también ofrece formación en Medellín.
Su experiencia constituye uno de los escenarios en los que el modelo de reconocimiento de aprendizajes puede adquirir especial relevancia, al permitir que las competencias desarrolladas durante los procesos de formación puedan ser validadas y reconocidas progresivamente.
La Universidad CES cuenta actualmente con una oferta de 22 programas de formación técnica laboral, vinculados a áreas como el sector agropecuario, ambiental, veterinario, salud y servicios. Entre ellos se encuentran programas como Técnico Laboral en Producción Agropecuaria Sostenible, Producción Pecuaria, Guardabosques y Productor Agropecuario de Explotación Mixta.
Además, recientemente la Secretaría de Educación de Antioquia otorgó por cinco años el registro del nuevo programa Técnico Laboral en Auxiliar de Clínica Veterinaria, y renovó el registro del programa Técnico Laboral en Productor Agropecuario de Explotación Mixta, que fueron incorporados o actualizados en el Sistema de Información de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano (SIET).
Carlos Andrés García, coordinador de Formación para el Trabajo y el Desarrollo Humano de la Universidad CES, indicó que: “hace aproximadamente cinco años iniciamos este proceso en la Universidad CES y hoy tenemos un modelo mucho más maduro de formación para el trabajo. Las microcredenciales se convierten en una oportunidad para que esas competencias que adquieren las personas puedan tener un reconocimiento y, posteriormente, puedan articularse con otras rutas formativas. Queremos que la formación sea más flexible, clara y conectada con las necesidades de las personas y del sector productivo.”
De la técnica al pregrado
La historia de Jefferson Daniel Ruiz Ossa, estudiante de tercer semestre de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES, evidencia el potencial de construir trayectorias formativas progresivas.
Jefferson, oriundo de Andes, inició en 2020 su formación como Técnico Laboral en Producción Agropecuaria Sostenible, mientras cursaba décimo grado en un colegio rural. Posteriormente continuó su proceso hacia el nivel tecnológico y, en 2025, ingresó al programa profesional de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Su recorrido representa justamente el tipo de trayectoria que la Universidad busca fortalecer mediante mecanismos de reconocimiento del aprendizaje. “Cuando tienes la posibilidad de iniciar un ciclo de educación superior desde los 15 o 16 años, comienzas a definir más rápidamente qué quieres para tu vida y qué quieres hacer. Para mí, este proceso me permitió desarrollar la capacidad de argumentar qué quiero para mi proyecto de vida y comenzar a trabajar por mis objetivos”, relató Jefferson.
Su experiencia también demuestra el impacto que puede tener acercar la educación a las comunidades rurales porque el asegura que cuando la universidad va al campo y no el campo a la universidad, se está asegurando que los jóvenes no tengan que migrar a la ciudad, el campo puede seguir evolucionando y, al combinar los conocimientos que ya existen en el territorio con conocimientos técnicos, se puede contribuir a que las comunidades sigan desarrollándose.