En la década de los 50, la esperanza de vida en Colombia rondaba los 50 años. Hoy está cerca de los 77, según proyecciones de Naciones Unidas. De acuerdo con estimaciones del DANE, una persona que hoy cumple 60 años puede vivir, en promedio, entre 22 y 25 años adicionales.
Ese cambio demográfico no es simbólico. Es estructural. Significa que millones de colombianos vivirán más de dos décadas después de la edad tradicional de jubilación. La pregunta es inevitable, si vamos a vivir 25 años más después de los 60, ¿está el país preparado para financiar, cuidar y dar sentido a esa etapa extendida de vida?
Para Ángela Suárez, presidenta del Instituto de la Conversación y promotora del II Congreso Empresarial de Economía Plateada, “Hemos avanzado en diagnósticos y en algunos lineamientos de política pública, pero no tenemos todavía una hoja de ruta concertada que integre salud, finanzas, pensiones, cuidados y en últimas, que garantice bienestar para las personas mayores”.
Entonces, la respuesta empieza a construirse en cuatro frentes clave:
Servicios financieros para una vida más larga
Solo el 25 % de los adultos mayores recibe pensión. En un país con alta informalidad laboral, depender exclusivamente del sistema tradicional no garantiza estabilidad durante dos décadas adicionales de vida.
Más del 96 % de los adultos tiene al menos un producto financiero activo, según la Superintendencia Financiera de Colombia. El reto ahora es convertir esa inclusión financiera en planificación real de largo plazo; ahorro voluntario, instrumentos de renta vitalicia más flexibles, seguros de dependencia y asesoría especializada para mayores de 50 años.
Vivir más, pero con autonomía
Colombia ha alcanzado una cobertura en salud cercana al 96 % en mayores de 60 años. Sin embargo, la longevidad implica priorizar enfermedades crónicas y la necesidad de cuidado prolongado.
Suárez sostiene que, “mientras no recompensemos la prevención y el seguimiento integral, seguiremos viendo crecer el gasto de la salud y el sistema se volverá insostenible”.
Para esto, plantea dos giros urgentes: fortalecer la atención primaria y llevar el cuidado al territorio y al hogar, con detección temprana, tecnología y programas comunitarios.
Además, integrar salud física, mental y social. De acuerdo con la American Heart Association (AHA), la soledad no deseada tiene efectos comparables al tabaquismo, las personas mayores que la padecen son 29 % más propensas a sufrir infartos.
Es tiempo de una política nacional de cuidadores
Colombia no cuenta aún con una política nacional robusta de cuidados de largo plazo. Hoy el modelo descansa principalmente en el trabajo no remunerado de las familias, especialmente de las mujeres, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del DANE.
“El Estado debe garantizar estándares; las empresas deben entender que los servicios de cuidado son también una oportunidad en la economía plateada, y las familias no pueden seguir siendo el único soporte invisible del sistema”, afirma Suárez.
Una política justa de cuidados no solo protege a las personas mayores, sino que formaliza empleo y redistribuir responsabilidades.
Un verdadero motor plateado
Cerca de 1,9 millones de personas mayores siguen ocupadas económicamente. El desafío es que no lo hagan solo desde la informalidad.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que los equipos intergeneracionales pueden fortalecer la productividad e innovación. El desafío es adaptar la cultura empresarial y regulación laboral para fomentar esquemas flexibles, actualización digital y mentoría senior.
Con esta realidad, se llevará a cabo en Bogotá el segundo Congreso Empresarial de Economía Plateada, el 18 y 19 de marzo en el Cubo de Colsubsidio, que buscará precisamente cambiar el enfoque, dejar de preguntarse cómo sostener a las personas mayores y empezar a construir con ellas la revolución de la nueva longevidad. El evento será gratuito, con inscripción previa: https://www.ensamblexl.co/congreso-economia-plateada/
El debate ya no es si Colombia envejece. Es si logrará convertir esos más de 25 años de vida en autonomía, productividad y seguridad.