Colombia, septiembre de 2025 — 2025 es el año de la crisis hídrica en América
Latina. Así lo advirtió el Foro Económico Mundial, proyectando que más de 1.500
millones de personas enfrentarían escasez del recurso. Desde el 226 viene
intensificándose el problema. Y América Latina tiene motivos para alarmarse: el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo anunció que la demanda
aumentará un 43%para 2050.
Y son las ciudades uno de los escenarios más desafiantes. Aunque las campañas de
concienciación continúan implementándose, es cierto que hay que tomar cartas en el
asunto, soluciones tangibles apoyadas en la tecnología, como la digitalización de los
sistemas urbanos, que ofrece herramientas clave para monitorizar redes, prevenir
fugas y hacer un uso más consciente de este recurso vital.
Daniel Jato Espino, docente de la Maestría en Ciudades Inteligentes y Sostenibles de
la Universidad Internacional de Valencia (VIU), perteneciente a la red de educación
superior Planeta Formación y Universidades, destaca el papel de la tecnología en la
reducción del desperdicio de agua y las medidas preventivas desde la planificación
urbana.
Inteligencia artificial para anticiparse a los problemas
Más allá de reaccionar ante averías o pérdidas, la tecnología permite preverlas antes
de que ocurran. Herramientas de análisis predictivo, apoyadas en inteligencia artificial,
contribuyen a optimizar la gestión de redes de abastecimiento, priorizando el
mantenimiento y reduciendo el riesgo de colapso de infraestructuras.
Estas innovaciones, además, ayudan a consolidar datos provenientes de distintas
fuentes como sensores, predicciones meteorológicas o hábitos de consumo, para
tomar decisiones en tiempo real, ajustadas a la realidad de cada territorio.
«Muchas ciudades están integrando plataformas de gestión apoyadas en inteligencia
artificial, que consolidan datos de múltiples fuentes para tomar decisiones más
informadas y sostenibles», subraya el experto de VIU. «Estas innovaciones, además
de mejorar la eficiencia operativa, fortalecen la resiliencia urbana frente a la crisis
hídrica y fomentan una cultura de uso responsable del agua».
Empoderar a los ciudadanos y planificar en conjunto
La sostenibilidad del agua en las ciudades inteligentes no puede recaer únicamente en
la tecnología. Esto es un asunto que también requiere cambios culturales y educativos
que involucren a la ciudadanía. Acciones como promover hábitos de consumo
responsable, capacitar sobre la reutilización de aguas grises y facilitar la información
mediante contadores inteligentes son pasos necesarios para garantizar una gestión
compartida y participativa.
Para Daniel Jato Espino, la combinación de infraestructuras modernas y ciudadanía
consciente constituye la mejor receta para enfrentar los retos del cambio climático y el
estrés hídrico:
«La integración de todos estos datos en sistemas centralizados de gestión facilita la
toma de decisiones en tiempo real y la coordinación entre actores públicos y
privados», señala. «Estas tecnologías permiten a las ciudades no solo reaccionar ante
problemas, sino anticiparse a ellos».
Las smart cities son un ideal al que hay que apuntar, pues son un modelo de
sostenibilidad donde la innovación y la cultura del cuidado del agua vayan de la mano,
preservando un recurso esencial para las generaciones futuras.
La Universidad Internacional de Valencia-VIU es una de las principales universidades online del mundo hispanohablante y
es miembro de CRUE Universidades Españolas. Cuenta con más de 26.500 alumnos de 87 nacionalidades diferentes, un
profesorado con más de 2.950 docentes y directores de TFT, que en su mayoría, combinan su actividad profesional con la
académica, y más de 12.000 convenios para prácticas y colaboraciones. Entre las credenciales que avalan la actividad
académica de VIU destacan el certificado del diseño de AUDIT de ANECA, o los certificados ISO 9001:2015 y de calidad de
servicio, Servicert, otorgados por SGS. Asimismo, VIU, cuenta con el reconocimiento de QS Stars con la puntuación
máxima (5 estrellas) en la categoría de docencia online y es la única universidad española en haber sido distinguida por su
campus online en los Catalyst Awards 2020, 2021, 2022 y 2023.
La Universidad Internacional de Valencia (VIU) forma parte de Planeta Formación y Universidades, la red internacional de
educación superior de Grupo Planeta. Cuenta con veintidós instituciones educativas en España, Andorra, Francia, Italia,
Norte de África, Estados Unidos y Colombia. Cada año más de 150.000 estudiantes procedentes de 100 nacionalidades
distintas, se forman a través de sus escuelas de negocios, universidades, escuelas superiores especializadas y centros de
formación profesional.