Bogotá, 7 de mayo de 2026. Con una inflación que se mantiene por encima de las proyecciones para 2026, en Skandia advierten un riesgo que ya está afectando a los hogares en Colombia. Tener el dinero únicamente en ahorro tradicional puede hacer que pierda valor en términos reales, especialmente cuando no se revisa cuánto está rindiendo frente al aumento del costo de vida.
En el mes del Día de la Madre, una de las temporadas de mayor movimiento económico del año, esta conversación cobra relevancia en muchos hogares, donde las madres tienen un papel importante en la administración del dinero y las decisiones de ahorro.
Las cifras muestran por qué este tema gana relevancia. Al cierre del primer trimestre de 2026, las remesas hacia Colombia alcanzaron niveles récord y cerca del 60% son recibidas por mujeres. Además, el 52% de los productos de ahorro tradicional en el país están en manos femeninas. Aun así, su participación en alternativas de inversión sigue siendo menor.
“En este entorno, el riesgo no está únicamente en la volatilidad del mercado. También aparece cuando el dinero permanece quieto y pierde valor sin que las personas lo perciban”, explica Catalina Tobón, gerente de estrategias de inversión de Skandia. “Hoy muchas decisiones financieras se están aplazando, y eso también termina teniendo un impacto sobre el patrimonio”.
Productos como los CDT siguen siendo una alternativa válida por su estabilidad. Sin embargo, dejar todos los recursos en este tipo de instrumentos puede limitar los resultados en el tiempo, especialmente en periodos de inflación alta.
La discusión hoy pasa por decisiones mucho más cotidianas. Cuánto dinero mantener en ahorro, qué parte puede destinarse a inversión y cómo encontrar un balance que ayude a proteger el valor del dinero con el paso del tiempo.
Entre los puntos que recomiendan revisar están:
● Comparar la rentabilidad del ahorro frente a la inflación
● Evitar concentrar todos los recursos en un solo producto
● Definir qué parte del dinero puede pensarse a mediano y largo plazo
En una fecha como el Día de la Madre, tradicionalmente asociada al gasto, también empieza a abrirse espacio una conversación distinta en muchos hogares. Cómo cuidar el dinero, cómo hacerlo rendir mejor y qué decisiones financieras vale la pena empezar a revisar.
“La pregunta ya no es solo cuánto se está ahorrando. También vale la pena revisar qué tan bien está trabajando ese dinero frente al aumento del costo de vida”, concluye Tobón.