Esta crítica situación financiera se ha agudizado por la insuficiencia del ajuste en la UPC y una
reducción del 5,14 % en los giros por Presupuestos Máximos en 2025, en comparación con el
año anterior.
La falta de liquidez impacta directamente a pacientes y usuarios, quienes enfrentan barreras en el
acceso a servicios médicos, tratamientos, procedimientos y medicamentos.
Bogotá, agosto de 2025. La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación
y Desarrollo (AFIDRO), en alianza con la firma Sectorial, publicó recientemente un estudio de
cartera que evidencia el grave deterioro financiero que atraviesa la industria en Colombia. Sus
hallazgos confirman que esta crisis repercute en todo el sistema de salud, comprometiendo
su sostenibilidad y poniendo en riesgo la continuidad de los tratamientos y procedimientos
para millones de pacientes.
El informe señala que la cartera de los afiliados de AFIDRO alcanzó los 4,6 billones de
pesos a finales de 2024, evidenciando un volumen significativo de la deuda. De este valor, el
76 % era cartera corriente, $1 billón era vencida, y más del 3,33 % contabilizaba más de 366
días. Asimismo, señala que la cartera con los gestores farmacéuticos fue de $3.1 billones. Y
que, el 85,48 % correspondía a tecnologías UPC (28,66 % vencida) y el 14,52% a PM (10,05 %
vencida).
El panorama para este año es aún más alarmante:
Tan solo en el primer trimestre del 2025, la cartera de la industria alcanzó los $ 4,3
billones, de los cuales 61,8 % corresponde a deuda corriente, es decir, de los servicios
prestados en el primer trimestre del año.
De esta cartera, $2.7 billones corresponde a los gestores farmacéuticos, lo cual
representa más del 60 % de la deuda.
El mayor peso continúa estando en las tecnologías reconocidas por la UPC con un 83,7
% (38,92 % vencida), mientras que los PM corresponden a un 16,4 % (11,65 %
vencida). Lo anterior, incrementa la presión financiera sobre la industria.
Los días de recuperación de cartera de los actores pasaron de 125 días al cierre de 2023
a 154 días para el primer trimestre de 2025.
Al respecto, Alejandro Escobar de Sectorial, mencionó que “estas cifras reflejan un deterioro
significativo en la dinámica de pago, lo cual dificulta la planeación operativa del sector que
debe seguir operando y prestando servicios pese a la creciente morosidad. Hay, sin duda, una
grave situación de liquidez que imposibilita, a todos los que hacen parte del engranaje del
Sistema cubrir sus obligaciones financieras, por lo que se alimenta la desconfianza misma
entre los actores. Estamos frente a una asfixia financiera que se ha convertido en el mayor
obstáculo para garantizar el acceso a la salud de los pacientes y usuarios”.
Uno de los factores estructurales que explica el problema de desfinanciamiento es el
insuficiente ajuste del valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2025. El informe
revela que, aunque entre enero y abril se giraron 29,8 billones, un 6,29 % más que en el mismo
periodo de 2024-, este aumento no refleja de forma adecuada las necesidades ni las
dinámicas propias del sistema de salud, por lo cual, el gremio ha hecho un llamado, de forma
insistente, a garantizar un cálculo adecuado, técnico y con consenso, que permita cubrir el
costo real de los servicios que requieren los ciudadanos.
Por otro lado, se encuentra la disminución del 5,14 % en los recursos asignados para financiar
tecnologías no incluidas en la UPC; lo que se conoce como Presupuestos Máximos (PM).
Este rubro, pasó de $1,22 billones en los primeros cuatro meses de 2024 a $1,16 billones
en el mismo periodo de tiempo del 2025. Además, una porción considerable de estos
recursos se ha destinado al pago de deudas acumuladas, lo que restringe aún más la
capacidad de respuesta frente a las necesidades actuales y alimenta el crecimiento de la
cartera vencida.
Para mejorar la situación financiera del Sistema, AFIDRO ha propuesto diversas acciones que
incluyen: crear mesas de trabajo con el Gobierno, aseguradoras, prestadores de salud y
expertos para hallar soluciones basadas en datos actuales; modernizar la metodología de
cálculo de la UPC para tener en cuenta la demanda creciente, los cambios epidemiológicos y
el envejecimiento poblacional; fortalecer la disponibilidad y claridad de la información
financiera para una gestión más eficiente de los recursos; y explorar nuevas fuentes de
financiación como los bonos de impacto social, las asociaciones público-privadas, los
seguros inclusivos, las obras por impuestos y la utilización de regalías para la inversión en
salud.
“Resolver la crisis del Sistema de Salud exige poner el foco en su causa principal, que es la
falta de financiamiento. Por ello, desde AFIDRO hacemos un llamado a retomar el diálogo entre
todos los actores del sector, con el fin de construir soluciones sostenibles que estabilicen el
flujo de recursos, garanticen la continuidad en los tratamientos y permitan proporcionar una
adecuada atención en salud. Solo a través de una acción coordinada será posible evitar una
crisis mayor y proteger el derecho de los pacientes a una atención digna y oportuna”, afirmó
Ignacio Gaitán, presidente de AFIDRO.