● Doce acuerdos voluntarios y colectivos de conservación fueron implementados
en cinco municipios de Cundinamarca, como resultado de un trabajo articulado
entre comunidades, sector público y entidades privadas.
● La iniciativa, desarrollada por medio del proyecto llamado Incentivos a la
Conservación, impulsado por la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía del
Distrito de Bogotá, el fondo de agua Alianza BioCuenca y sus socios y aliados,
fortaleció la protección de áreas ambientalmente estratégicas en la zona de
influencia del Páramo de Chingaza y el Embalse de Tominé, con la participación
de las comunidades del territorio.
● Este proceso demuestra que la acción colectiva y la corresponsabilidad
institucional y comunitaria son clave para avanzar en la conservación del agua,
el bienestar rural y la construcción de una visión compartida de desarrollo
sostenible.
Bogotá, diciembre de 2025. Doce acuerdos voluntarios y colectivos,
enfocados a la conservación del agua en las áreas de influencia del Páramo
de Chingaza y el Embalse de Tominé, fueron firmados por comunidades rurales
de Sesquilé, Guatavita, Guasca, La Calera y Fómeque, en el marco del
proyecto denominado Incentivos a la Conservación, el cual fue desarrollado
por la alianza público-privada constituida por la Gobernación de Cundinamarca,
la Alcaldía del Distrito de Bogotá y el fondo de agua Alianza BioCuenca, con el
apoyo de sus socios, y aliados como la Fundación Santo Domingo y la
Corporación Agua Somos.
El proyecto “Incentivos a la Conservación” inició hace tres años, tiempo en el
cual, por medio de un trabajo técnico, ambiental y social, articulado con los
diferentes actores del territorio que tienen relación con el recurso hídrico y con
inversiones que superaron los $5.700 millones, permitió, entre otros, la gestión
sobre más de 3.700 hectáreas estratégicas para el abastecimiento de
Cundinamarca.
Durante este tiempo se canalizaron inversiones público-privadas para la
protección de nacimientos de agua y bosques, restauración ecológica a través
de siembra de especies nativas para la recuperación de la cobertura natural, la
instalación de bebederos, tanques de almacenamiento, sistemas sépticos y el
fortalecimiento productivo para el mejoramiento de las condiciones de la
calidad de vida de las comunidades, teniendo presente el cuidado del agua
como factor fundamental para la sostenibilidad.
“En este proyecto de articulación público-privada generamos impactos positivos
y sostenibles en los ecosistemas clave para el agua en Cundinamarca y Bogotá.
Los resultados confirman que este tipo de alianzas fortalecen la gobernanza e
invitan a generar entornos de trabajo que articulan conocimiento técnico, trabajo
social, competitividad local y desarrollo sostenible para las comunidades,
además de la resiliencia climática de los territorios”, concluyó Adriana Soto,
secretaria Distrital de Ambiente.
La estructura de los acuerdos voluntarios y colectivos tomó como base la
metodología del Programa MiPáramo, una plataforma de acción colectiva que
articula actores públicos, privados, comunitarios y académicos alrededor de la
protección del agua como eje de desarrollo, bienestar y sostenibilidad territorial.
A través de esta metodología fue posible implementar los acuerdos bajo la
modalidad de esquema de Pagos por Servicios Ambientales (PSA).
“Este proyecto es un gran ejemplo de articulación institucional entre la
Gobernación de Cundinamarca, el Distrito de Bogotá y la Fundación Alianza
BioCuenca junto con sus socios y aliados - Fundación Santo Domingo, Bavaria,
Postobón y Femsa-, las comunidades y la academia, para escalar el Programa
MiPáramo en Cundinamarca de la mano de Agua Somos, el fondo de agua de
Bogotá, impactando positivamente los ecosistemas y el mejoramiento de la
calidad de vida de las comunidades. Finalizando con significativos resultados
en un exitoso balance de la acción colectiva entre lo público-privado por la
protección del agua. Demostrando que esta es una plataforma exitosa replicable
y escalable” explicó Silvia Catalina Rey, directora ejecutiva Fundación Alianza
BioCuenca.
Los esquemas de Pagos por Servicios Ambientales (PSA) son mecanismos
económicos que fomentan la conservación y recuperación de recursos
naturales mediante la compensación técnica, financiera y en especie a las
personas o comunidades que realicen acciones de protección ambiental.
Gracias a los acuerdos se impactaron con PSA a 106 familias, propietarias de
116 predios que equivalen a 3.706 hectáreas donde se realizan acciones
enfocadas en la conservación de estos predios. La inversión hecha en los
incentivos entregados a las comunidades asciende a cerca de $1.700 millones.
“El proyecto de reforestación, cercas vivas y tanques para el agua, entre otros,
me pareció muy favorable ya que muchas familias de mi vereda salieron
beneficiadas, incluso de las veredas vecinas. Nosotros como comunidad
también nos vimos favorecidos, ya que nos salió el proyecto para un
encerramiento del cual se beneficiaron los niños de la escuela. Contamos con
el apoyo para un cambio de las válvulas en los tanques de reserva, el cual
alimenta a doscientas cincuenta familias. Contribuyendo así al saneamiento de
los tanques y facilitando el manejo y el lavado de estos. Este proyecto abre las
puertas a más comunidades para que se sigan vinculando y que puedan más
adelante salir beneficiadas.” Aseguró Andrés García, representante de la
comunidad y del acueducto Buenos Aires Bajo en el municipio de La Calera.
Sobre los participantes:
Fundación Alianza BioCuenca: es un fondo de agua y una plataforma de acción colectiva
con una trayectoria de más de 10 años en el país que permite que las inversiones tanto
del sector público, privado y de cooperación internacional, se unan para tener un impacto
mayor y lleguen efectivamente al territorio. La Fundación fue la encargada de la operación
del proyecto y contó con el apoyo del fondo de agua Agua Somos. Nuestros principales
proyectos son: miPáramo con impactos en el bosque altoandino, Cuencas Unidas por un
gran Santander en cuencas periurbanas, miCatatumbo, y Árbol de la Esperanza. Para más
información visite: https://www.alianzabiocuenca.org/.
Fundación Santo Domingo: es una fundación familiar que, desde hace 65 años, lidera y
articula proyectos con aliados estratégicos a nivel nacional, para promover la
transformación social y ambiental de Colombia. A través de su estrategia de medio
ambiente, la Fundación impulsa la protección, recuperación y conservación del agua y de
los ecosistemas estratégicos, mediante proyectos y mecanismos de financiación
innovadores orientados a preservar el patrimonio natural del país y a generar impactos
positivos de largo plazo en las comunidad.
Postobón: Postobón, compañía con 121 años de historia, hace presencia en el 90%
del territorio nacional llevando productos alineados con las tendencias de mercado. La
compañía cuenta con un fuerte ejercicio de sostenibilidad, el cual la posiciona como una
de las empresas con mejores prácticas de inversión social privada en el país y
referente en iniciativas socioambientales en temas como la gestión del recurso hídrico,
la descarbonización y la implementación de la economía circular. Sus acciones de
protección del recurso hídrico se ven reflejadas, entre otros, en la protección y
conservación propia y en alianza de más de 36.000 hectáreas de bosques clave para la
generación de agua y la biodiversidad. Postobón es la primera compañía de bebidas
del país carbono neutro. Para más información visite www.postobon.com.
Corporación Agua Somos: Agua Somos es el Fondo de Agua de la región central de
Colombia. Es una plataforma de acción colectiva que busca promover y fortalecer la
seguridad hídrica a nivel local, regional y nacional, mediante iniciativas que articulan al
sector privado, público, la academia y las comunidades locales. Agua Somos ha
protegido más de 10.000 hectáreas de ecosistemas estratégicos de alta montaña
mediante iniciativas de soluciones basadas en la naturaleza, agua segura, gobernanza
territorial del agua, y programas de monitoreo y seguimiento. En este proyecto Agua
Somos fue uno de los cofinanciadores y aliados del proyecto para su implementación
en Cundinamarca.