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Cómo la inteligencia artificial está transformando a los profesionales de seguridad

11 de septiembre de 2026 por
Cómo la inteligencia artificial está transformando a los profesionales de seguridad
ACIS


Por: Mónica Prieto, Gerente de Desarrollo de Negocio de Genetec. 

Durante décadas, la seguridad física estuvo asociada a una fórmula simple: más cámaras, más monitoreo y más operadores observando lo que ocurría en tiempo real. Hoy, la inteligencia artificial está ayudando a los equipos de seguridad a gestionar volúmenes de información cada vez mayores, permitiéndoles dedicar más tiempo a actividades que requieren análisis, criterio y toma de decisiones.

En medio del auge de la IA, existe una pregunta recurrente: ¿las máquinas terminarán sustituyendo a quienes hoy operan los sistemas de seguridad? La respuesta, al menos en el contexto empresarial, es mucho más compleja. La verdadera revolución no consiste en automatizar el trabajo humano, sino en eliminar las tareas repetitivas para que las personas puedan concentrarse en aquello que realmente requiere criterio, experiencia y capacidad de decisión.

La realidad es que los centros de operaciones de seguridad generan hoy una cantidad de información imposible de procesar manualmente. Miles de eventos, alertas, videos, registros de acceso y sensores producen un flujo constante de datos que, sin herramientas inteligentes, puede convertirse más en un obstáculo que en una ventaja.

Sin embargo, la IA opera a partir de probabilidades y patrones identificados en los datos; no comprende el contexto ni reemplaza la capacidad humana para evaluar situaciones complejas que antes podía tomar horas o incluso días. Pero la decisión final continúa dependiendo de las personas. La IA puede ayudar a priorizar información y detectar anomalías, pero las decisiones que afectan la seguridad de las personas, las operaciones o los activos deben permanecer bajo supervisión humana. El papel de la tecnología es asistir al operador, no sustituirlo.

Esta visión también está respaldada por la evolución del mercado. El State of Physical Security Report 2025 de Genetec evidenció que el interés por incorporar capacidades de inteligencia artificial en seguridad física pasó del 10 % en 2024 al 37 % para 2025, reflejando una adopción mucho más acelerada. Además, el 42 % de los profesionales considera que la IA debe utilizarse principalmente para optimizar las operaciones de seguridad, automatizando procesos rutinarios y facilitando la detección de amenazas, no para sustituir a los equipos humanos.

La transformación también está modificando la manera en que las organizaciones entienden la seguridad. Hoy ya no es un área aislada dentro de la empresa. El mismo estudio revela que el 77 % de las organizaciones afirma que los equipos de seguridad física y de TI trabajan de manera conjunta, mientras que más de la mitad reconoce que los departamentos de tecnología participan activamente en las decisiones relacionadas con infraestructura de seguridad.

Esta convergencia responde a una realidad evidente: las amenazas ya no distinguen entre el mundo físico y el digital. Un incidente puede comenzar con un acceso no autorizado a un edificio y derivar en un ataque informático, o viceversa. Por eso, la inteligencia artificial cobra valor cuando ayuda a conectar información proveniente de múltiples fuentes para ofrecer una visión integral de lo que ocurre.

Sin embargo, el éxito de esta transformación no depende únicamente de incorporar nuevas herramientas. También exige un uso responsable de la tecnología. La confianza en la inteligencia artificial se construye mediante modelos transparentes, decisiones auditables y supervisión humana permanente. La automatización sin gobernanza puede generar tantos riesgos como los que pretende resolver.

Las propias organizaciones son conscientes de este desafío. De acuerdo con las tendencias identificadas en el State of Physical Security Report 2026 de Genetec, la IA está dejando de ser una promesa para convertirse en una prioridad estratégica, especialmente en aplicaciones como el filtrado inteligente de eventos, el apoyo a las investigaciones y la optimización de la respuesta ante incidentes. No obstante, el mercado también demanda soluciones que garanticen privacidad, ciberseguridad y un uso ético de los datos.

Quizá la pregunta que deberían hacerse las organizaciones ya no sea si la inteligencia artificial reemplazará a los equipos de seguridad, sino cómo prepararlos para trabajar junto a ella.

Porque el futuro de la seguridad no pertenece a quienes tengan más cámaras ni a quienes implementen más algoritmos. Pertenece a las organizaciones capaces de combinar tecnología, experiencia humana y procesos sólidos para tomar decisiones mejor informadas. La inteligencia artificial puede ayudar a identificar señales relevantes, pero el criterio, la responsabilidad y la comprensión del contexto continúa siendo atributos exclusivamente humanos.

En ese futuro, la inteligencia artificial no ocupará el lugar de las personas. Les permitirá enfocarse en lo que ninguna máquina puede hacer por sí sola: comprender el contexto, evaluar riesgos complejos y decidir con criterio cuando más importa.

Cómo la inteligencia artificial está transformando a los profesionales de seguridad
ACIS 11 de septiembre de 2026
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