Bogotá, 26 de mayo de 2026. En medio de un escenario de creciente polarización política, deterioro de la confianza institucional y reducción de recursos internacionales para organizaciones sociales, Innpactia y Corporación Inversor, tras terminar el estudio de factibilidad, anunciaron el inicio de la estructuración del “Fondo para la Democracia”, un mecanismo de innovación financiera orientado a movilizar recursos hacia actores y organizaciones que trabajan por el fortalecimiento institucional y democrático en Colombia.
La iniciativa, pionera en América Latina, surge como respuesta a una brecha de financiación estimada entre USD 40 y 60 millones anuales, tras la salida y reducción de programas de cooperación internacional enfocados en democracia, gobernanza y fortalecimiento institucional. El Fondo proyecta movilizar USD 10 millones en una primera etapa mediante esquemas de financiación diversificados y sostenibles.
El anuncio se da en un momento de alta presión para el ecosistema democrático colombiano. De acuerdo con la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), durante 2024 se registraron 530 agresiones contra periodistas en el país, dirigidas a 330 comunicadores, en un contexto que la organización calificó como el más crítico para la prensa en la última década. El informe también alertó sobre el incremento de amenazas, desplazamientos forzados y asesinatos de periodistas en distintas regiones del país.
A esto se suma una crisis de sostenibilidad para las organizaciones sociales. Según el informe de Compartamos con Colombia de 2025, el 53 % de las organizaciones sociales del país no cuenta con reservas suficientes para operar más de tres meses, mientras que un 35 % apenas tiene capacidad financiera para sobrevivir un mes.
“Estamos frente a un punto de inflexión para el ecosistema democrático colombiano. La reducción de fondos internacionales no solo amenaza la continuidad de cientos de actores y organizaciones sociales, sino más aún a la capacidad del país para sostener procesos de vigilancia ciudadana, libertad de expresión y fortalecimiento institucional. El Fondo para la Democracia busca construir una nueva arquitectura financiera que permita responder a estos desafíos con mecanismos sostenibles e innovadores”, puntualiza Juan Carlos Lozano, Director y Fundador de Innpactia.
El propósito central del Fondo será potenciar el ecosistema de actores y organizaciones que salvaguardan la democracia colombiana, mediante la canalización eficiente de recursos técnicos y financieros destinados a la innovación, el uso ético de la tecnología y la generación de impacto basado en resultados tangibles. Esto bajo tres pilares estratégicos: integridad electoral, fortalecimiento de la agencia e inteligencia ciudadana, e impulso a la información y los medios de alta calidad.
El mecanismo contará con un portafolio diferenciado de instrumentos financieros e institucionales, entre ellos:
Esquemas de pago por resultados para organizaciones con capacidad de implementación y medición de impacto.
Capital semilla para proyectos y startups de innovación cívica y tecnológica para la democracia (Civic Tech).
Donaciones no reembolsables (grants) para organizaciones de base e iniciativas de investigación.
La iniciativa busca articular capital proveniente de fundaciones filantrópicas internacionales, el sector privado colombiano y potenciales mecanismos públicos de financiación hacia áreas que han demostrado generar retornos sociales medibles. Un estudio comparado, el cual fue desarrollado por USAID y la Universidad EAFIT en 2023 sobre acceso a la justicia, evidenció retornos sociales de hasta nueve pesos por cada peso invertido en programas de fortalecimiento institucional y acceso ciudadano a derechos.
“El Fondo permitirá que sigamos brindando las condiciones para que distintos actores de la sociedad puedan seguir protegiendo y blindando nuestra democracia como lo han venido haciendo prudentemente por años, pero utilizando mecanismos financieros de vanguardia que se convertirán en un referente mundial de cómo alinear mejor a distintos actores para lograr resultados concretos que contrarresten la ola global de deterioro democrático. Apostando a que Colombia se pueda convertir en un referente global de una democracia de calidad", afirma César Rodríguez, Director Ejecutivo de la Corporación Inversor.
Además de reducir la dependencia de la cooperación internacional tradicional, el Fondo espera promover mecanismos de financiación que fomenten la eficiencia, eficacia y pertinencia de las acciones de actores de la sociedad civil, impulsando la sostenibilidad económica del ecosistema democrático colombiano.
El Fondo para la Democracia se consolidará como un vehículo transparente y abierto a actores comprometidos con la cultura democrática, sin alinearse con agendas particulares y priorizando criterios de impacto, gobernanza y rendición de cuentas.