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Ciencia de datos e Inteligencia Artificial: ¿Hasta dónde pueden anticipar los desastres naturales en América Latina?

8 de octubre de 2026 por
Ciencia de datos e Inteligencia Artificial: ¿Hasta dónde pueden anticipar los desastres naturales en América Latina?

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  • Dada la gravedad de las catástrofes naturales más recientes, es necesario conocer el verdadero alcance de la tecnología para anticiparse a los fenómenos naturales y cómo la ciencia de datos redefine la prevención de desastres en la región.
  • Raúl Reyero Díez, coordinador de la Maestría en Big Data y Ciencia de Datos de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, explica cómo operan los algoritmos probabilísticos, sus límites de confiabilidad y la necesidad crítica de la interpretación humana.

Colombia, octubre de 2026 — Terremotos, incendios forestales, deslizamientos, inundaciones. Muchas de las catástrofes que han golpeado al mundo en los últimos meses han sido en América Latina. Son retos grandes para los sistemas de gestión de riesgo, especialmente si todavía los equipos humanos y la planeación territorial no están preparados para aprovechar lo que la tecnología puede prever.

Es importante tener en cuenta que, aunque con la inteligencia artificial se puede procesar con más velocidad un volumen grande de mediciones, la efectividad de estos sistemas varía considerablemente según la naturaleza de cada evento y los márgenes de anticipación disponibles, que van desde días en el caso de los huracanes hasta apenas segundos en un sismo.

Para lograr que los algoritmos aporten valor real frente a estas emergencias, es indispensable integrar el análisis masivo de datos con el conocimiento técnico de cada disciplina. Así lo explica Raúl Reyero Díez, coordinador de la Maestría en Big Data y Ciencia de Datos de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades.

“El principal cambio procede de la cantidad y diversidad de mediciones disponibles”, detalla el experto. “A las estaciones meteorológicas y los sismógrafos se suman satélites, radares, cámaras, sensores, imágenes térmicas y teléfonos móviles. La IA permite analizar conjuntamente esas observaciones, compararlas con registros históricos y actualizar las estimaciones conforme llega nueva información”.

No obstante, la confiabilidad de las alertas no es absoluta. Aunque a esta previsibilidad la refieren como “predicción”, se trata más bien de modelos de estimación de escenarios y hay márgenes de error inevitables.

Cuanto mayor es el tiempo de anticipación, mayor es la incertidumbre, por lo que evaluar la precisión de un sistema requiere entender qué intenta anticipar y cuáles son los límites del conocimiento científico actual sobre cada fenómeno.

“Un porcentaje de acierto aislado puede resultar engañoso. Para calcularlo se utilizan casos históricos cuyo resultado conocemos: una parte sirve para entrenar el modelo y otra para comprobar cómo responde”, detalla el experto de VIU. “El resultado describe su comportamiento en esa prueba, pero no garantiza que mantenga la misma precisión ante nuevos episodios o en otros territorios. [...] La IA puede anticipar escenarios, pero corresponde a las personas decidir qué hacer con esa información”.

Fenómenos monitoreables:

Por esta razón, los fenómenos que más se benefician del uso de estas herramientas son aquellos que ofrecen variables que se pueden monitorear a lo largo del tiempo, como la lluvia, el viento o la temperatura; el experto refiere aquí catástrofes como inundaciones, sequías, olas de calor e incendios forestales.

En los deslizamientos se pueden identificar zonas y periodos de mayor riesgo, aunque no se puede saber puntos o momentos exactos. Las crecidas fluviales pueden saberse con días de antelación, las inundaciones repentinas, en cambio, solo dan horas de margen; los huracanes, por su parte, pueden analizarse por su trayectoria e intensidad. Y en los incendios, se puede estimar el foco y proyectar su propagación, aunque el viento puede generar cambios abruptos.

Por el contrario, los terremotos continúan siendo el escenario más complejo debido a la falta de señales previas fiables. La clave del éxito, en este y los demás casos, siempre radica en transformar la capacidad técnica en decisiones humanas proactivas.

Para fortalecer los sistemas de alerta temprana hay que dejar de verlos como un oráculo y entenderlos, más bien, como un aliado de la planificación pública. Siempre es indispensable la ciencia de datos con las decisiones humanas, la planeación del territorio y la preparación comunitaria para salvar la mayor cantidad de vidas.

La Universidad Internacional de Valencia-VIU es una de las principales universidades online del mundo hispanohablante, reconocida por el Ministerio de Universidades de España y miembro de CRUE Universidades Españolas. En su más de década y media de historia, han pasado por sus aulas virtuales más de 80.000 estudiantes. Actualmente VIU cuenta con 28.980 estudiantes en 108 países, un claustro de más de 970 docentes (de los cuales 628 son doctores) y tiene más de 15.000 convenios firmados con empresas, organizaciones e instituciones de todos los sectores. VIU cuenta con una oferta formativa compuesta por grados, másteres, doctorados y cursos de experto, alineados con la realidad laboral y social e impartidos a través de clases online en directo, que quedan grabadas y pueden ser consultadas 24/7. Esto, combinado con un sistema de acompañamiento constante y un acceso multidispositivo, permite al estudiante vivir la experiencia universitaria donde y cuando quiera. La calidad de la enseñanza de VIU ha sido distinguida y certificada por organismos internacionales como EFQM, QS World University Rankings, Fundación Conocimiento y Desarrollo, o el U-Ranking Fundación BBVA, que la distinguió como la universidad online con más alta tasa en inserción laboral de España. Su sistema de Garantía Interna de Calidad está establecido según los principios expuestos en el Programa AUDIT de ANECA, que están alineados con los criterios y directrices del Espacio Europeo de Educación Superior.

La Universidad Internacional de Valencia (VIU) forma parte de Planeta Formación y Universidades, la red internacional de educación superior de Grupo Planeta. Cuenta con veintidós instituciones educativas en España, Andorra, Francia, Italia, Norte de África, Estados Unidos y Colombia. Cada año más de 160.000 estudiantes procedentes de 100 nacionalidades distintas, se forman a través de sus escuelas de negocios, universidades, escuelas superiores especializadas y centros de formación profesional.

Ciencia de datos e Inteligencia Artificial: ¿Hasta dónde pueden anticipar los desastres naturales en América Latina?
8 de octubre de 2026
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