La eliminación de la Selección Colombia apagó parte de la emoción futbolera, pero no cerró las oportunidades comerciales que genera la Copa del Mundo. Mientras el torneo entra en su recta final y las ciudades sede continúan recibiendo millones de visitantes, empresas colombianas todavía pueden aprovechar esta vitrina para abrir mercados, fortalecer relaciones comerciales y posicionar sus productos en tres de los principales socios comerciales del país.
En un escenario en el que Analdex proyecta exportaciones colombianas por debajo de los US$50.000 millones en 2026, el Mundial sigue representando una oportunidad para que las empresas ganen visibilidad internacional. Sin embargo, los expertos coinciden en que su impacto económico directo será puntual y temporal: el verdadero valor está en convertir esa exposición en relaciones comerciales sostenibles.
Para Kamila Andrea Marín Alfonso, docente del programa de Negocios Internacionales de la Fundación Universitaria del Área Andina (Areandina), sede Bogotá, el principal error es asumir que existe una única fórmula para aprovechar la coyuntura. “Estamos hablando de tres mercados distintos, con regulaciones, dinámicas de consumo y oportunidades propias”, explica. En ese panorama, Estados Unidos se perfila como el destino con mayor potencial para ganar volumen de negocio; México, como un escenario clave para la activación cultural y el consumo masivo; y Canadá, como una oportunidad para llegar a nichos especializados de alto valor.
Tres mercados, tres estrategias comerciales
Estados Unidos: La oportunidad por escala Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones colombianas; en 2025 compró US$14.868 millones (29,6% del total exportado por Colombia). La docente de Areandina señala que la prioridad debe estar en productos que ya tienen tracción: café, flores, frutas, alimentos procesados, confitería, moda, empaques, muebles livianos, puertas, ventanas y soluciones digitales para hospitalidad y comercio.
Como antecedente, datos del DANE e informes de Analdex indican que en 2024 Colombia exportó a este país US$1.420 millones en café, US$1.890 millones en flores, US$438,6 millones en frutas y nueces, US$180 millones en azúcares y confitería, y más de US$140 millones en prendas de vestir.
México: Afinidad cultural y consumo masivo En México, la oportunidad se centra en la cercanía idiomática y el consumo masivo en ciudades que en el torneo han fungido sedes: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. A septiembre de 2025, Colombia había exportado a México US$1.155,6 millones FOB, donde el 87% correspondió a productos no minero-energéticos.
Sectores conectados con el consumo mundialista mostraron variaciones positivas en ese periodo: la moda creció 3,5% (de US$72,6 millones a US$75,1 millones); las preparaciones de belleza y cuidado de la piel representaban US$44 millones (crecimiento del 9,8%); y el aceite de palma en bruto alcanzó una base de US$107 millones, relevante como insumo para alimentos procesados y snacks. Además, las estimaciones de asistencia solo a los Fan Fests en México rondan los cuatro millones de personas.
Canadá: Oferta selectiva de alto valor Canadá se perfila como un mercado para entrar
con una oferta diferenciada y de mayor valor por unidad, asociada a la calidad y el origen.
Según datos del DANE, en 2024 Colombia exportó a Canadá US$260,3 millones en café, té y especias; US$77,5 millones en flores; US$14,5 millones en frutas y nueces; US$13,5 millones en azúcar y confitería; y casi US$10 millones en preparaciones alimenticias diversas. La oportunidad abarca café premium, flores, frutas exóticas, confitería, productos saludables, alimentos étnicos, cosmética natural, diseño colombiano y experiencias turísticas de alto valor.
Ventanas de tiempo: ¿Qué es viable y qué no?
Con el torneo ya en su recta final, Marín Alfonso advierte que no es realista esperar que una empresa que empieza desde cero logre concretar una exportación física durante las semanas restantes del campeonato. Si una empresa empieza desde cero, el plazo razonable para alimentos regulados, retail formal o travel retail suele ser de tres a seis meses como mínimo, debido a factores como auditorías, rediseño de etiquetas, pruebas de vida útil o negociaciones con cadenas.
Por lo tanto, las ventanas de oportunidad se dividen en:
Ventana inmediata: Servicios digitales, turismo (activación de viajes posteriores como la Ruta del Café, Bogotá cultural, Medellín creativa, Cartagena y Caribe, naturaleza, avistamiento de aves y turismo gastronómico), activaciones con aliados locales, e-commerce con inventario ya disponible y ventas a comunidades colombianas o latinas en las ciudades sede.
Ventana de mediano plazo: Alimentos regulados, retail masivo y travel retail. Para construir una exportación duradera, las empresas deben usar la atención actual para abrir compradores, validar demanda y cerrar contratos para el segundo semestre de 2026 y 2027.
Pasos mínimos viables para pymes y gestión de riesgos
Para las pequeñas y medianas empresas que buscan realizar su primer piloto, la experta de Areandina detalla los pasos mínimos viables:
Definir la oferta y mercado objetivo: Máximo dos o tres referencias con precio FOB, volumen disponible, vida útil, empaque, ficha técnica, capacidad de reposición y margen por canal.
Clasificar y costear: Subpartida arancelaria, regla de origen, Incoterm, flete, seguro, almacenamiento, comisiones e impuestos.
Validar cumplimiento regulatorio: Instalaciones registradas ante FDA, aviso previo y cumplimiento de FSVP en EE. UU.; licencia Safe Food for Canadians en Canadá; y requisitos de COFEPRIS y normas sanitarias en México cuando corresponda.
Elegir canal: Marketplace, distribuidor ya habilitado, tiendas latinas, restaurantes u hoteles locales.
Acompañamiento institucional: Aprovechar las ruedas de negocios, perfiles logísticos y agendas comerciales de ProColombia para acelerar contactos.
Riesgos comerciales a evaluar
El principal riesgo identificado es confundir visibilidad con rentabilidad, pues el Mundial mueve atención pero no garantiza margen. Los empresarios deben prever sobrecostos logísticos (fletes, bodegaje, congestión urbana y tarifas hoteleras), problemas de cumplimiento aduanero y sanitario, limitaciones en la capacidad instalada para responder a la demanda, y expectativas infladas de ventas frente al tráfico de personas.
Más que una oportunidad de ventas inmediatas, el Mundial debe entenderse como una plataforma para ganar visibilidad, abrir contactos comerciales y recopilar información valiosa sobre clientes y mercados. Por eso, los expertos recomiendan que las empresas evalúen con anticipación la rentabilidad de cada canal y definan con claridad cuánto pueden invertir y qué capacidad tienen para responder a una eventual demanda.
Aunque la Selección Colombia ya no siga en competencia, el Mundial continúa siendo una plataforma para que las empresas exploren nuevos mercados, establezcan contactos comerciales y validen oportunidades de exportación. Para las pymes que aún no cuentan con el margen financiero o la capacidad operativa necesaria, el mayor aprendizaje puede ser utilizar esta coyuntura para fortalecer sus estrategias internacionales y preparar negocios que se materialicen durante el segundo semestre de 2026 y 2027.