Colombia, agosto de 2026. Para Alpina, nutrir a un país significa asumir el compromiso de llegar a donde sea necesario, sin importar la distancia o la complejidad del camino. Entendiendo la importancia de que todas las regiones cuenten con opciones alimenticias de alto valor nutricional, la compañía ha consolidado una apuesta integral para garantizar que sus productos estén disponibles en las comunidades del Pacífico colombiano, superando cualquier frontera geográfica.
En esta región, el transporte multimodal es fundamental para garantizar el abastecimiento de bienes y servicios, tal como lo señala ENTerritorio en sus estudios sobre la zona. Por esta razón, asegurar una oferta constante de alimentos supone un esfuerzo que va mucho más allá de recorrer largas distancias. Con este propósito, y de la mano de su aliado estratégico Surtizora, Alpina ha expandido de manera progresiva su presencia en la región. La iniciativa, que comenzó en Bahía Solano en abril de 2025 y se extendió a Nuquí en mayo de 2026, refleja la determinación de la empresa por ampliar el acceso a la buena alimentación. Actualmente, la compañía hace presencia en aproximadamente el 97% del territorio nacional, avanzando hacia comunidades donde la geografía hace más complejo el abastecimiento.
Cuando recorrimos el territorio entendimos que esta era una oportunidad que iba mucho más allá de un reto logístico o comercial. Es una apuesta por el bienestar y la nutrición de Colombia. Llegar a estos municipios nos recuerda que nuestro propósito cobra vida cuando logramos estar presentes donde más se necesita, adaptándonos a lo que cada comunidad requiere para su desarrollo", afirmó Olga Bocanegra, gerente de Comunicaciones y Sostenibilidad.
Esta ruta de nutrición nació del diálogo directo con la comunidad. Durante la fase de exploración, Alpina y Surtizora trabajaron junto a juntas de acción comunal y líderes locales para escuchar y comprender de primera mano las necesidades de la población. La respuesta fue el diseño de una operación pensada para cuidar la calidad y frescura de los alimentos en cada entrega.
Para hacer realidad este compromiso, se estructuró una rigurosa operación multimodal que recorre cerca de 700 kilómetros interconectando tres medios de transporte. La travesía inicia con un trayecto terrestre de alrededor 325 kilómetros desde Entrerríos hasta Quibdó, continuando por carretera y trocha a lo largo de aproximadamente 120 kilómetros hasta Puerto Meluk. Desde este punto, la ruta avanza unos 70 kilómetros por vía fluvial hacia Pizarro, para finalmente adentrarse en el océano Pacífico en un tramo en lancha de más o menos 174 kilómetros que culmina en Nuquí, Bahía Solano y poblaciones cercanas.
Más que un despliegue logístico, esta rigurosa coordinación asegura la conservación de la cadena de frío para que productos como Bon Yurt, Avena, leche, Yogurt, Alpín y gelatina Boggy lleguen en óptimas condiciones de frescura y calidad a las familias y a la niñez chocoana.
Además de su impacto en la alimentación diaria, esta iniciativa dinamiza la economía local al ofrecer a los tenderos un abastecimiento constante y seguro. Con acciones como esta, Alpina reitera que su motor principal es la nutrición de los colombianos, demostrando que no existen barreras insuperables cuando se trata de nutrir el futuro del país.