Bogotá, 27 de mayo de 2026. La industria textil global atraviesa uno de sus mayores reordenamientos de las últimas dos décadas. Insumos derivados del petróleo como filamentos, plastificantes y resinas PVC acumulan alzas del 30 % a más del 100 % en lo corrido del año, de acuerdo con el análisis interno de Nuvant correspondiente a marzo y abril de 2026. La presión simultánea sobre costos, logística y geopolítica está obligando al sector a replantear el modelo de eficiencia extrema y migrar hacia uno orientado a la resiliencia operativa.
En ese reordenamiento, Nuvant, compañía colombiana del Grupo Sanford con seis décadas en textiles recubiertos de alto desempeño, ha concentrado sus esfuerzos en los últimos años en fortalecerse en tecnología, eficiencia energética y sostenibilidad, con una inversión de USD 36 millones, orientada a garantizar la continuidad de suministro a sus clientes, modernizar su operación y consolidar su presencia en Norteamérica y Suramérica, donde ya genera cerca del 50 % de sus ingresos. Al cierre del ciclo, el plan proyecta un aumento acumulado de entre 15 % y 25 % en su capacidad instalada para responder con mayor flexibilidad a un entorno menos predecible y con mayores retos a nivel global.
Un golpe transversal a la estructura de costos
La presión sobre la cadena petroquímica dejó de ser coyuntural. La U.S. Energy Information Administration ha señalado la relevancia crítica del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del consumo mundial de líquidos de petróleo, mientras la International Energy Agency y el Banco Mundial han advertido sobre la persistencia de presiones en energía, materias primas y cadenas globales de suministro. Para industrias dependientes de derivados petroquímicos, ese entorno se traduce en mayor incertidumbre de costos y abastecimiento.
El impacto en los insumos textiles es transversal. El análisis interno de Nuvant evidencia incrementos aproximados del 40 % al 50 % en filamentos, entre el 50 % y más del 100 % en plastificantes y rangos cercanos al 30 % al 45 % en resinas PVC. A estas variaciones se suman alzas relevantes en otros químicos auxiliares y materiales de empaque, lo que confirma una presión que ya no se localiza en una categoría específica sino que atraviesa toda la estructura de costos del sector.
A esto se suman tiempos de tránsito menos confiables, congestión portuaria recurrente y una volatilidad cambiaria que amplifica los efectos en mercados importadores. La planeación industrial, que durante años operó bajo lógicas just-in-time, está siendo reemplazada por esquemas que privilegian buffers estratégicos y redundancia.
El verdadero desafío no es el costo, sino la imposibilidad de trasladarlo
Para los actores del sector, el reto más complejo no son los aumentos en sí mismos sino la dificultad para reflejarlos en el precio final. Los contratos a mediano plazo y la resistencia natural de los clientes industriales a aceptar ajustes frecuentes generan una compresión de márgenes y presión significativa sobre la rentabilidad en varios segmentos. A ello se suma la exposición a proveedores asiáticos, que aumenta la vulnerabilidad frente a disrupciones logísticas y tensiones geopolíticas, y obliga a un enfoque más estratégico en las decisiones de abastecimiento.
“La industria textil dejó de operar en escenarios predecibles. El verdadero desafío no es solo el aumento de costos sino la imposibilidad de trasladarlos al mercado al ritmo que cambia el entorno. Hoy la competitividad no se define por eficiencia, sino por la capacidad de sostener operaciones consistentes en medio de disrupciones constantes. Ese es el cambio estructural que estamos viviendo”, afirma Mauricio Restrepo Fleisman, CEO de Nuvant.
Nuvant llega preparada con inversión sostenida, DDMRP y diversificación geográfica
Las inversiones que Nuvant ha realizado en los últimos años en tecnología, eficiencia energética y sostenibilidad le permiten estar mejor preparada para enfrentar este reordenamiento, con una estructura más flexible y resiliente, condiciones que se han vuelto esenciales para cualquier organización con operaciones globales. Sobre esa base, la compañía ha consolidado tres frentes simultáneos, diversificó geográficamente su base de proveedores y rediseñó la relación con ellos hacia esquemas colaborativos de largo plazo. Implementó el modelo DDMRP, conocido como Demand-Driven Material Requirements Planning, que permite gestionar buffers estratégicos y reaccionar con mayor velocidad a la variabilidad, sumado a una gestión dinámica de costos basada en monitoreo permanente del mercado. Y avanzó en la optimización técnica de materiales, con evaluación de sustitutos y ajustes en formulaciones.
Nuvant cerró 2025 con cerca de 11,5 millones de metros vendidos y un crecimiento superior al 10 %, opera en más de 16 países y atiende a más de 10.000 clientes a través de cerca de 300 puntos de distribución. Exporta a sectores como automotriz, marroquinería, calzado, hospitalario y tapicería institucional. Sobre esa plataforma se desarrollan tecnologías propias como Modena Fresh, recubrimiento que reduce hasta en 20 °C la temperatura de la superficie, y Piel de Café, biomaterial compuesto por 10 % de cáscara de café, 64 % de materiales biobasados y cerca de 20 % de contenido reciclado.
“Hoy la cadena de abastecimiento dejó de medirse únicamente por eficiencia en costos. El verdadero reto está en garantizar continuidad, anticiparse a la volatilidad y construir resiliencia. En un entorno donde los insumos, la logística y la geopolítica cambian las reglas del juego, la ventaja competitiva será de quienes logren sostener su operación sin interrupciones”, asegura Hugo Hernando Duarte V., gerente de cadena de abastecimiento de Nuvant.
América Latina gana peso por el nearshoring
A nivel global, las cadenas de suministro migran hacia modelos más regionales y resilientes, donde el nearshoring cobra una relevancia que excede la reducción de costos logísticos y se convierte en un mecanismo clave para disminuir la exposición al riesgo, mejorar tiempos de respuesta y recuperar control sobre el abastecimiento. En ese reordenamiento, América Latina gana peso. El sector textil-confección representa el 1,2 % del PIB en Colombia, según el Observatorio de Moda de Inexmoda, y las exportaciones de prendas y textiles sumaron USD 836,7 millones entre enero y noviembre de 2025, de acuerdo con cifras de Analdex. La ventaja competitiva deja de depender exclusivamente del costo de producción y pasa a definirse por la capacidad de mantener operaciones consistentes en un entorno donde la previsibilidad ya no es la norma.
Lo que viene
La hoja de ruta de Nuvant hacia 2026 marca el cierre de un ciclo de inversión de USD 36 millones y abre una nueva etapa de crecimiento sostenible. La compañía impulsa la expansión de su Green Collection, apostándole a biomateriales de alto valor y profundizando modelos circulares en planta. Hoy, Nuvant aprovecha el 88,5 % de sus residuos, opera con 100 % de energía renovable certificada por el Sello de Energía Verde de EPM y reutiliza cerca del 80 % del agua en sus procesos, consolidando una operación que no solo reduce su impacto, sino que eleva los estándares de sostenibilidad y eficiencia en la industria textil.