• Alquería realizó la primera medición integral de pobreza en su cadena de valor
con metodología homologada con el DANE.
• Entre los productores de leche directos, la pobreza monetaria es de 30,1%, frente
a 44% en la ruralidad colombiana.
Abril de 2026.
En la mayoría de las empresas, el crecimiento se mide en ventas, participación de
mercado o rentabilidad. Alquería ahora también mide condiciones de vida. La compañía
puso cifras al bienestar de las personas que hacen posible su operación.
En 2025, Alquería destinó más de 50 mil millones de pesos a inversión social y
ambiental. La compañía se convirtió en la primera empresa privada del país en
realizar una medición integral de pobreza en toda su cadena de valor.
La compañía realizó la Encuesta de Hogares Alquería (EHA 2025), un ejercicio que
analizó las condiciones de vida de las personas que participan en su operación:
productores, distribuidores, colaboradores y recicladores de oficio, utilizando
metodologías comparables con las del DANE.
El resultado muestra una diferencia relevante frente al promedio del país. Entre los
productores, la pobreza monetaria es de 30,1%, mientras que en la ruralidad
colombiana alcanza el 44%.
En términos concretos, esa diferencia equivale a cerca de 1.000 personas que hoy viven
por encima de la línea de pobreza frente a lo que se esperaría bajo el comportamiento
promedio del campo colombiano.
“Medir la pobreza dentro de nuestra cadena de valor nos permite pasar de las
intenciones a la evidencia. Entender cómo viven las personas que hacen posible
nuestro negocio es clave para tomar mejores decisiones empresariales”, afirmó
Rafael Álvarez, CEO de Alquería.
Los ingresos crecen y el impacto se vuelve medible
La cadena de valor de Alquería articula distintos actores dentro de un mismo sistema
productivo. Los productores agropecuarios generan la leche en el campo, los
colaboradores la procesan, los distribuidores la llevan a tiendas y supermercados y los
recicladores recuperan los envases dentro de la economía circular.
El análisis muestra que estas poblaciones no enfrentan las mismas condiciones. Entre
los distribuidores, la pobreza monetaria es de 10% y la pobreza extrema de 3,7%, aunque
este grupo refleja incertidumbre económica con un índice de confianza de 41,5 sobre
100.
Entre los productores, la pobreza es menor que el promedio rural, pero persisten
brechas estructurales en vivienda, agua y saneamiento, reflejadas en un 7,4% de
pobreza multidimensional.
Actualmente, 6.411 productores lácteos hacen parte de la cadena de valor de Alquería.
La compañía realizó compras de leche por COP 740.805 millones durante el último año.
Los recicladores enfrentan la situación más crítica. El 82% vive en pobreza monetaria y
el 64,4% en pobreza extrema, lo que evidencia una alta vulnerabilidad dentro del mismo
sistema productivo.
La estabilidad productiva se refleja en la capacidad de generación de ingresos. El 69,9%
de los productores logra cubrir una canasta básica mensual, lo que sugiere que el
acceso a mercados y las relaciones comerciales sostenidas inciden en las condiciones
económicas de los hogares.
“Las cifras hoy nos demuestran que el propósito y la rentabilidad pueden avanzar al
mismo tiempo. En los últimos cinco años, en Alquería hemos evolucionado hacia una
empresa de alimentos con múltiples marcas y categorías de productos. Ese crecimiento
nos ha permitido multiplicar por más de cinco veces el impacto de nuestros programas
sociales y ambientales”, explicó Rafael Álvarez, CEO de Alquería.
El sector privado: clave contra la pobreza
En los últimos años, Colombia ha registrado una disminución importante en la pobreza,
explicada en gran medida por el crecimiento económico, la recuperación del empleo y
las políticas públicas.
Las empresas privadas también hacen parte de esa dinámica. A través de la generación
de empleo, las relaciones productivas y el acceso a mercados, su actividad incide en las
condiciones de vida de millones de personas.
Este tipo de mediciones permite observar esa contribución con mayor detalle. El análisis
muestra que las dinámicas empresariales también pueden reflejar mejoras concretas
en el ingreso y el bienestar de los hogares.
La reducción de la pobreza no responde a un solo actor. Es el resultado de la interacción
entre el crecimiento económico, la política pública y la actividad productiva. Entender
cómo se conectan estos elementos en la vida real