Bogotá, Colombia, julio de 2026. Cada 22 de julio se conmemora el Día
Mundial del Cerebro, una fecha promovida por la Federación Mundial de
Neurología para generar conciencia sobre la importancia de cuidar este
órgano fundamental para la vida. En esta oportunidad, especialistas
llaman la atención sobre la depresión, una enfermedad que afecta la
salud cerebral, impacta la calidad de vida de millones de personas y
continúa enfrentando importantes barreras de diagnóstico y
tratamiento.
Aunque comúnmente se relaciona únicamente con el estado de ánimo,
la depresión es una condición médica compleja que involucra
alteraciones en diferentes circuitos cerebrales responsables de regular
las emociones, la memoria, la concentración, el sueño y la capacidad para
tomar decisiones 1,2 .
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 332
millones de personas viven con depresión en el mundo, convirtiéndola en
una de las principales causas de discapacidad y pérdida de productividad
a nivel global 1,3 .
La situación también representa un importante desafío para Colombia.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud Mental, el trastorno
depresivo mayor presenta una prevalencia de vida de 4,3% en la
población colombiana. Asimismo, los trastornos de ansiedad y depresión
afectan aproximadamente al 10,1% de las personas entre los 18 y 44 años,
consolidándose como una de las principales causas de afectación del
bienestar y la funcionalidad de los adultos económicamente activos en el
país 4 .
Adicionalmente, las enfermedades mentales representan la principal
causa de años vividos con discapacidad en Colombia y contribuyen
significativamente a la carga de enfermedad nacional, con
consecuencias que van más allá del ámbito clínico y repercuten en la
productividad laboral, el desempeño académico, las relaciones sociales y
la calidad de vida de quienes las padecen 5 .
“La salud mental y la salud cerebral son inseparables, tanto que la
enfermedad neurológica y mental son las principales causas de
discapacidad en el mundo y Colombia no es ajena a ello. Por ejemplo,
hoy sabemos que la depresión no es una muestra de debilidad ni una
situación que pueda resolverse únicamente con voluntad. Es un
trastorno que involucra cambios en el funcionamiento del cerebro que
impacta el funcionamiento personal, familiar y social y que requiere
atención profesional, acompañamiento adecuado y, cuando es
necesario, tratamiento integral”, explica el Dr. Andrey Rojas, asesor
médico de Adium Colombia y Venezuela.
A pesar de los avances en el conocimiento de la enfermedad, el estigma
continúa siendo uno de los principales obstáculos para la búsqueda de
ayuda. Muchas personas tardan meses o incluso años en consultar a un
profesional debido al miedo al rechazo social, la desinformación o la
normalización de síntomas que pueden indicar la presencia de un
trastorno depresivo 2,6.
Señales de alerta que no deben ignorarse
La depresión, mucho más allá de solo estar triste, tiene unos síntomas
que ayudan a identificarla. Los expertos recomiendan buscar orientación
profesional cuando se presentan síntomas como:
Tristeza persistente o sensación de vacío durante varias semanas.
Pérdida de interés o placer por actividades que antes resultaban
gratificantes.
Alteraciones del sueño, incluyendo insomnio o exceso de sueño.
Cambios significativos en el apetito o el peso corporal.\
Fatiga constante o disminución de la energía.
Dificultades para concentrarse o tomar decisiones.
Sentimientos recurrentes de culpa, desesperanza o inutilidad.
Aislamiento social o disminución de la interacción con familiares y
amigos 1,2 .
“La detección temprana es fundamental. Buscar ayuda no siempre es
fácil para el paciente debido a que la autoconciencia de enfermedad no
está presente en todos los pacientes. Se debe buscar ayuda cuando los
síntomas afectan el funcionamiento de la persona. Identificar los
síntomas y consultar oportunamente permite mejorar el pronóstico,
reducir complicaciones y favorecer una recuperación más efectiva. La
depresión tiene tratamiento y las personas no deben enfrentarla solas”,
señala el Dr. Rojas.
Los especialistas destacan que la protección de la salud cerebral debe
abordarse de manera integral. Mantener hábitos de vida saludables,
realizar actividad física regularmente, dormir adecuadamente, fortalecer
las redes de apoyo social y gestionar el estrés son acciones que
contribuyen al bienestar emocional y cognitivo a lo largo de la vida 2 .
En Colombia, el Ministerio de Salud ha reiterado la necesidad de
fortalecer la atención en salud mental y promover estrategias de
prevención, educación y acceso oportuno a servicios especializados,
reconociendo el creciente impacto de estos trastornos en la salud
pública nacional 6 .
En el marco del Día Mundial del Cerebro, Adium hace un llamado a las
familias, a la sociedad, a los profesionales de la salud, a los empleadores y
a las instituciones para promover una conversación abierta sobre salud
mental, derribar prejuicios y estigmas y facilitar que más personas
reciban la atención que necesitan.
“Hablar de depresión es hablar de salud cerebral. Reconocer los
síntomas, comprender que existen tratamientos farmacológicos y no
farmacológicos efectivos y promover entornos libres de estigma son
pasos fundamentales para proteger el bienestar de millones de personas
y construir una sociedad más saludable”, concluye el Dr. Andrey Rojas.