Bogotá, julio de 2026. En Colombia, el envejecimiento en contextos carcelarios es un tema poco visibilizado, a pesar de que las personas mayores privadas de la libertad enfrentan mayores riesgos de enfermedades crónicas, deterioro físico y afectaciones en su salud mental. Para responder a esta realidad, la Corporación Universitaria Iberoamericana (IBERO) desarrolla una iniciativa de intervención social que busca promover el envejecimiento activo y el bienestar integral de esta población en la Cárcel Distrital de Varones y Anexo de Mujeres de Bogotá
La iniciativa tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas privadas de la libertad mayores de 60 años mediante una estrategia integral que combina promoción de la salud, prevención de enfermedades y fortalecimiento del bienestar físico, comunicativo, mental y social.
La intervención inició con una fase de caracterización que permitió analizar la situación de salud y bienestar de la población adulta mayor en el centro carcelario. A través de entrevistas, observación directa y herramientas especializadas diseñadas por los programas de Fonoaudiología y Fisioterapia de la IBERO, se evaluaron las condiciones físicas, cognitivas y comunicativas de los internos.
“Esta intervención demuestra que la educación superior puede transformar realidades incluso en los contextos más complejos. Trabajar por el bienestar de las personas mayores privadas de la libertad no solo mejora su calidad de vida, sino que también aporta a la construcción de entornos más humanos, dignos y respetuosos dentro del sistema penitenciario”, señala Fernanda Sarmiento, Directora Institucional de Investigación y Proyección Social de la IBERO.
En total, 102 personas privadas de la libertad, en condición de sindicadas participaron en este diagnóstico, lo que representa el 92% de la población adulta mayor convocada, entre ellas 9 mujeres y 93 hombres. Los resultados permitieron identificar necesidades específicas de intervención y orientar las acciones de acompañamiento y rehabilitación.
Tras esta etapa, la intervención avanzó a la fase de implementación, en la que se desarrollan talleres semanales de lectura, escritura y actividad física adaptada, diseñados para estimular la funcionalidad, fortalecer las capacidades cognitivas y fomentar espacios de interacción social dentro del centro carcelario.
Hasta ahora se han realizado 36 sesiones de intervención, las cuales se desarrollaron de manera colaborativa entre Fonoaudiología y Fisioterapia, además de intervenciones específicas de cada disciplina. Estas actividades han beneficiado a los adultos mayores privados de la libertad, contribuyendo a mejorar su funcionalidad, comunicación y bienestar emocional.
“Esta iniciativa universitaria ha sido un aporte fundamental para fortalecer la garantía de los derechos humanos de los adultos mayores privados de la libertad, aportando al modelo de atención digna, humana e integral de la Cárcel Distrital”, afirmó Adriana Patricia Hernández, directora de este centro carcelario.
Esta iniciativa también ha involucrado al personal de custodia y administrativo del centro penitenciario mediante procesos de sensibilización sobre envejecimiento, deterioro cognitivo y discapacidad en contextos carcelarios. En estas jornadas han participado más de 100 funcionarios, fortaleciendo las capacidades institucionales para atender a esta población.
Además de su impacto social, la iniciativa, liderada por la Facultad de Ciencias de la Salud de la IBERO, ha generado conocimiento académico y experiencias formativas para estudiantes universitarios, quienes participan como voluntarios en el proceso. Los avances de la intervención ya han sido presentados en eventos académicos nacionales e internacionales y han dado lugar a publicaciones científicas sobre envejecimiento en contextos carcelarios.
Actualmente, la intervención avanza hacia sus fases de monitorización, evaluación y sistematización de resultados, con el objetivo de consolidar un modelo de intervención que pueda replicarse en otros centros carcelarios del país.