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5 estrategias clave que las empresas en Latinoamérica deben adoptar hoy para sobrevivir al cibercrimen

17 de septiembre de 2026 por
5 estrategias clave que las empresas en Latinoamérica deben adoptar hoy para sobrevivir al cibercrimen
ACIS


La rápida digitalización amplió la superficie de riesgo en la región. Frente a la industrialización del secuestro de datos y el fraude de identidad impulsado por IA, especialistas de VU revelan cinco recomendaciones para proteger los ecosistemas digitales durante la próxima década.

Bogotá, 17 de septiembre de 2026. El cibercrimen funciona cada vez más como una cadena de servicios especializados. De cara a 2030, las empresas en América Latina ya no se enfrentan a atacantes solitarios, sino a una industria criminal organizada donde unos actores roban accesos y otros los utilizan para fraude, extorsión o secuestro de datos. La digitalización masiva de pagos, comercio y servicios ha multiplicado la cantidad de identidades y dispositivos que una organización debe proteger.


Según datos de producción de VU, el fraude de identidad potenciado por Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una amenaza teórica: una muestra específica señala que, 1 de cada 220 evaluaciones biométricas ya es marcada como presunto contenido sintético. A esto se suma el abuso continuo de credenciales robadas y la industrialización del ransomware.


"Hoy las empresas invierten en controles aislados en lugar de construir una arquitectura de confianza integrada. Sumar herramientas no garantiza sumar seguridad si la identidad, la autenticación y las señales de fraude funcionan en silos", advierte Sebastián Stranieri, CEO de VU. "Para el 2030, el verdadero peligro no es que nos falte tecnología, sino tener un montón de herramientas desconectadas que no nos dejan tomar decisiones rápidas".


Para hacer frente a este panorama y optimizar las inversiones, los expertos de VU comparten los 5 consejos tecnológicos y estratégicos que toda organización debe contemplar:


1. Avanzar hacia una autenticación sin contraseñas y basada en riesgo

El primer paso es dejar de diseñar la seguridad alrededor de una contraseña escrita y avanzar hacia sistemas de llaves de acceso digitales vinculadas al dispositivo del usuario. Esto permite que la identidad se desbloquee mediante biometría (como la huella o el rostro) directamente en el equipo, sin que esos datos sensibles viajen por internet. Sin embargo, para 2030, la meta no es solo "usar la huella en lugar de contraseñas", sino verificar la identidad combinando estos mecanismos con pruebas de vida (liveness) y análisis de riesgo según el contexto de cada operación.


2. Extender el enfoque Zero Trust mucho más allá del login

Zero Trust implica dejar de asumir que una identidad es segura simplemente porque ya inició sesión. El login dejó de ser la frontera de seguridad. Las empresas deben evaluar continuamente las señales asociadas a la identidad, el dispositivo, la red, la ubicación, el comportamiento y el riesgo de cada operación. A partir de esas señales en tiempo real, el sistema debe permitir la acción, pedir una validación extra o bloquearla.


3. Automatizar la detección con IA, pero no la fricción

La Inteligencia Artificial defensiva no debe tomar decisiones a partir de una única señal. Debe asignar riesgo combinando identidad, dispositivo y contexto, aumentando los controles solo cuando se justifique. Según VU, empresa especializada en ciberseguridad, es fundamental medir la seguridad desde la perspectiva del usuario: un flujo mal diseñado en un navegador interno (WebView) de Android puede generar caídas de hasta 26 puntos en la conversión frente al navegador nativo del sistema. La automatización debe permitir ajustar el nivel de autenticación al riesgo de cada operación, reforzando los controles cuando sea necesario sin agregar pasos innecesarios a usuarios legítimos.


4. Implementar inteligencia colaborativa entre empresas

Los atacantes no respetan fronteras corporativas; pueden utilizar la misma infraestructura y patrones contra bancos, retailers y fintechs. Si cada empresa aprende solo de sus propios incidentes, el cibercriminal conserva la ventaja. Hacia 2030, es urgente avanzar hacia modelos de inteligencia colaborativa, compartiendo indicadores y patrones de amenazas bajo reglas claras de privacidad y cumplimiento regulatorio, minimizando los datos sin intercambiar información sensible.


5. Preparar la resiliencia integral del negocio

La tecnología debe adaptarse a las normativas de protección de datos de cada jurisdicción mediante la minimización, cifrado y políticas de retención claras. Asimismo, frente a amenazas como el ransomware, toda empresa (PyME o corporación) debe contar con un plan de respuesta previo al ataque que incluya contención inmediata, erradicación y recuperación desde respaldos (backups) segregados, inmutables y probados periódicamente mediante ejercicios y simulacros periódicos.


5 estrategias clave que las empresas en Latinoamérica deben adoptar hoy para sobrevivir al cibercrimen
ACIS 17 de septiembre de 2026
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