Bogotá, mayo de 2026. La seguridad en medicina estética no depende únicamente del resultado visible de un procedimiento, sino de factores fundamentales como la idoneidad del profesional, las condiciones del lugar donde se realiza el tratamiento y la trazabilidad del producto utilizado.
Especialistas en dermatología y medicina estética hacen un llamado a los pacientes a tomar decisiones informadas antes de realizarse cualquier procedimiento, entendiendo que una adecuada evaluación médica, el uso de productos autorizados y el acompañamiento clínico son elementos esenciales para garantizar la seguridad del paciente.
En Colombia, los procedimientos estéticos médicos deben realizarse bajo condiciones adecuadas de atención, con profesionales habilitados, productos autorizados y procesos que permitan la trazabilidad del tratamiento. Por eso, antes de cualquier procedimiento, es fundamental preguntar, verificar y exigir información clara.
“El primer paso es confirmar que realmente se trate de un médico. En Colombia, los profesionales de la salud deben estar registrados en el RETHUS, el Registro Único Nacional de Talento Humano en Salud. Allí cualquier persona puede consultar si quien lo atiende es médico y qué tipo de especialidad tiene”, explica el Dr. Héctor Peñaranda, médico dermatólogo y GAIN Trainer de Galderma en Latinoamérica.
La importancia del entorno médico adecuado
Además de verificar la idoneidad del profesional, el paciente debe asegurarse de que el procedimiento se realice en un entorno habilitado para la atención en salud. Los consultorios e instituciones médicas deben cumplir con procesos de habilitación ante las secretarías de salud distritales o departamentales, según corresponda.
Existen además elementos clave que ayudan a identificar una práctica médica responsable: que el profesional realice una valoración previa, pregunte por antecedentes médicos, alergias o condiciones de salud, construya una historia clínica y entregue un consentimiento informado antes del procedimiento.
“Todo procedimiento médico estético debe realizarse en espacios habilitados para atención en salud, bajo protocolos adecuados y con condiciones que garanticen seguridad y seguimiento clínico”, señala el Dr. Peñaranda.
La trazabilidad del producto también importa
Uno de los aspectos más importantes antes de realizarse un procedimiento estético es conocer el producto que será utilizado y verificar que cuente con información clara de trazabilidad. Esto incluye el registro sanitario correspondiente, la fecha de vencimiento, el número de lote y los elementos de identificación del producto, como su empaque, etiqueta o tarjeta de originalidad, según aplique.
En el caso de productos inyectables, el número de lote es una de las señales más relevantes, ya que permite documentar qué producto recibió el paciente, en qué fecha y en qué condiciones fue aplicado.
“El paciente debe saber qué producto le van a aplicar, para qué sirve, cómo actúa y cuáles son sus posibles riesgos. También debe poder conocer la información de trazabilidad del producto, como el número de lote y la fecha de vencimiento. Estos datos son importantes para tener mayor seguridad y facilitar cualquier seguimiento posterior”, explica el especialista.
Desde Galderma, la campaña Safety First ha buscado fortalecer la educación de profesionales de la salud y pacientes sobre la importancia de reconocer productos originales y promover una cultura de seguridad en medicina estética. Entre sus recomendaciones está verificar que la información del producto sea clara, legible y coherente con los soportes entregados durante el procedimiento.
Después del tratamiento, el paciente también debe recibir información de seguimiento, así como los datos necesarios para identificar el producto aplicado, incluyendo el lote utilizado y las recomendaciones posteriores. Estos elementos permiten fortalecer la trazabilidad y acompañar adecuadamente la evolución del tratamiento.
Seguridad y toma de decisiones informadas
Antes de realizarse un procedimiento, los especialistas recomiendan tener claridad sobre el producto que se va a utilizar, el objetivo del tratamiento, el protocolo recomendado, el número de sesiones, los posibles efectos adversos y el manejo médico ante cualquier eventualidad.
También es importante confirmar si el profesional cuenta con la capacitación adecuada para manejar eventos adversos, si el procedimiento requiere seguimiento y cuáles son las recomendaciones posteriores al tratamiento.
“El paciente debe preguntar qué se espera clínicamente del procedimiento, cuáles son los posibles riesgos y cómo serían manejados. La consulta previa es el momento para resolver dudas y construir expectativas realistas”, afirma el Dr. Peñaranda.
Antes de tomar una decisión, también es importante priorizar criterios médicos y de seguridad por encima de factores promocionales o comerciales. La ausencia de historia clínica, la falta de información sobre el producto o la imposibilidad de verificar la formación del profesional son señales que deben generar precaución.
Compromiso con la seguridad y la trazabilidad
La seguridad del paciente no termina en la consulta ni depende únicamente del momento de la aplicación. También requiere una cadena de suministro confiable, productos trazables y una cultura activa de reporte frente a cualquier sospecha de falsificación, adulteración o procedencia no verificable.
Como parte de su compromiso con la seguridad del paciente, Galderma promueve la educación continua de los profesionales de la salud y la importancia de adquirir productos únicamente a través de los canales oficiales de la compañía. En Colombia, Galderma no comercializa sus productos de estética inyectable a través de distribuidores; por eso, la compra directa al laboratorio es la vía autorizada para garantizar la trazabilidad, reducir riesgos y proteger al paciente.
La compañía también hace un llamado a los profesionales de la salud a reportar cualquier sospecha relacionada con productos falsificados, alterados o de procedencia no verificable. Estos reportes son fundamentales para activar los procesos internos correspondientes, identificar posibles riesgos en el mercado y contribuir a una respuesta oportuna frente a situaciones que puedan comprometer la seguridad de los pacientes.
“La medicina estética debe partir siempre de decisiones informadas, productos trazables y profesionales capacitados. La seguridad del paciente no depende de una tendencia o de un resultado inmediato, sino de un proceso médico responsable en cada etapa del tratamiento”, concluye el Dr. Peñaranda.
Galderma reitera que la trazabilidad del producto, la idoneidad del profesional y las condiciones del lugar donde se realiza el procedimiento son elementos esenciales para una medicina estética segura. La recomendación para los pacientes es: preguntar, verificar y exigir información antes de cualquier tratamiento.
Acerca de Galderma
Galderma (SIX: GALD) es el líder “pure-play” en dermatología, con presencia en aproximadamente 90 países. Ofrece un portafolio innovador y basado en ciencia de marcas y servicios premium que abarcan todo el espectro del mercado dermatológico a través de Estética Inyectable, Cuidado Dermatológico y Dermatología Terapéutica. Desde su fundación en 1981, Galderma se ha dedicado a la piel: el órgano más grande del cuerpo humano, trabajando en alianza con profesionales de la salud para responder a necesidades individuales de consumidores y pacientes con resultados superiores. Porque entendemos que la piel en la que vivimos moldea nuestras vidas, avanzamos en la dermatología para cada historia de piel.