Bogotá, Colombia. Febrero de 2026. En Colombia, el crédito hace parte de la vida de millones de personas. Según DataCrédito Experian, 7 de cada 10 colombianos han accedido alguna vez a un producto de crédito, equivalente a 33,2 millones de ciudadanos, lo que demuestra que esta herramienta es cotidiana para impulsar proyectos, cubrir necesidades y construir bienestar. Aunque estas cifras muestran un acceso importante al crédito, la realidad es que cualquier persona puede atravesar momentos financieros retadores. Un cambio laboral, una disminución de ingresos o un gasto inesperado pueden ajustar el presupuesto y requerir una reorganización temporal. Para atravesar estas situaciones, existen alternativas que ayudan a retomar el equilibrio financiero. La clave está en dos elementos: identificar productos que se ajusten a la situación actual y tomar decisiones basadas en información clara y en hábitos de educación financiera. ¿Cómo saber cuándo un crédito se ajusta a mis necesidades? El crédito en Colombia es multisectorial, lo que significa que no existe una sola forma de acceder a él. Por el contrario, cada sector, banca, fintech, cooperativas y comercios, ofrece alternativas pensadas para distintos ingresos, estilos de vida y momentos financieros. Por eso, identificar qué opción se ajusta a las necesidades de cada persona comienza por entender que cada crédito cumple un propósito diferente. Créditos de bajo monto o microcréditos Son créditos pequeños diseñados para cubrir necesidades inmediatas o apoyar proyectos de baja escala. Se caracterizan por tener cuotas accesibles y plazos cortos, lo que permite que las personas asuman compromisos que se ajustan a su capacidad de pago. Este tipo de crédito es especialmente útil para quienes manejan ingresos variables, como trabajadores independientes o emprendedores, ya que les permite organizar su presupuesto, fortalecer su disciplina de pago y avanzar gradualmente sin sobreexponerse. Compras a crédito en comercios y servicios Es el tipo de crédito que ofrecen comercios o empresas de servicios para adquirir productos como electrodomésticos, tecnología, muebles o planes de telecomunicaciones. Funciona mediante cuotas fijas y plazos definidos, facilitando el acceso a bienes o servicios esenciales sin necesidad de un desembolso inicial alto. Esta alternativa es práctica para quienes necesitan montos moderados y valoran procesos ágiles. Opciones de crédito simplificados Existen alternativas pensadas para ofrecer aprobaciones rápidas y procesos simplificados, ideales para cubrir necesidades puntuales o contar con liquidez en el corto plazo. Estos créditos se caracterizan por su facilidad de acceso y plazos breves, permitiendo que las personas gestionen gastos inmediatos de manera ágil. Este tipo de modalidad se encuentra con frecuencia en plataformas digitales, por ejemplo, como ocurre en Fintech. Cooperativas y entidades del sector solidario Son créditos ofrecidos por organizaciones como cooperativas de ahorro y crédito, fondos de empleados y mutuales, que funcionan bajo principios de colaboración entre sus asociados. Suelen ofrecer cuotas flexibles, plazos amplios y acompañamiento cercano, lo que las convierte en una opción útil para personas que buscan condiciones más personalizadas o manejan ingresos mixtos o familiares. En conjunto, estas alternativas muestran que el crédito es amplio y se adapta a diversas realidades, lo que permite a cada persona elegir el producto que mejor acompaña su momento de vida. Educación financiera: la base para elegir bien Para aprovechar la diversidad del crédito y elegir la opción que realmente se ajuste, es fundamental contar con información clara y hábitos de educación financiera. El punto de partida es: Conocer la información financiera personal, a través de Midatacrédito.com: A través de Midatacrédito.com, las personas pueden consultar su historial y puntaje, activar alertas de protección contra suplantación por fraude, acceder a contenidos educativos, identificar opciones de financiación y negociar obligaciones con entidades aliadas. A partir de esa base, la educación financiera implica, además: Entender la capacidad de pago real: saber cuánto se puede destinar a un crédito sin afectar el bienestar financiero. Comparar alternativas y condiciones: revisar cuotas, plazos, costos y beneficios entre diferentes opciones. Planear y anticiparse: integrar un nuevo crédito al presupuesto mensual y considerar cómo se verá la carga financiera en los próximos meses. Mantener hábitos saludables: seguir el calendario de pagos, revisar el presupuesto y ajustar cuando sea necesario. Con estos elementos, las personas pueden identificar qué tipo de crédito les conviene más si están pasando por una situación financiera retadora, aprovechando la oferta multisectorial crediticia y eligiendo el producto que acompañe su momento de vida. Sobre Experian Experian es una empresa global de datos y tecnología que impulsa oportunidades para las personas y los negocios en todo el mundo. Ayudamos a redefinir las prácticas de crédito, detectar y prevenir el fraude, todo a partir de nuestra combinación única de datos, analítica y software. Asimismo, asistimos a millones de personas a alcanzar sus objetivos financieros y les ayudamos a ahorrar tiempo y dinero. Operamos en una amplia variedad de mercados, que van desde servicios financieros hasta salud, automotriz, agrifinanzas, seguros y muchos otros segmentos de la industria. Invertimos en talento y en nuevas tecnologías avanzadas para desbloquear el poder de los datos e impulsar la innovación. Somos una empresa integrante del índice FTSE 100, que cotiza en la Bolsa de Valores de Londres (EXPN), y contamos con un equipo de 25.200 personas en 33 países. Nuestra sede corporativa se encuentra en Dublín, Irlanda. Más información en experianplc.com.
Opciones de crédito en momentos retadores según DataCrédito Experian
24 de febrero de 2026
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