Colombia, agosto de 2025. En un entorno empresarial donde la digitalización ya no es una
opción, sino una necesidad, las pequeñas y medianas empresas (pymes) se enfrentan a un
reto crítico: transformar sus áreas de TI para que dejen de ser un soporte únicamente
operativo y se conviertan en un motor estratégico para la organización. Aunque las cifras
muestran un avance en la adopción tecnológica, el desafío real radica en cómo integrar la
gestión técnica dentro del núcleo de la estrategia corporativa, ya que solo el 52% de estas
organizaciones cuenta con un responsable tecnológico según el estudio “Caracterización de
las mipymes y su apropiación digital”.
Para Compurent, compañía especializada en transformar las áreas técnicas de las pymes, la
mayoría de estos departamentos aún operan bajo un esquema reactivo, centrado en
“apagar incendios” y atender solicitudes puntuales de los usuarios, en lugar de anticiparse a
los problemas y proponer soluciones tecnológicas que impulsen la productividad. “Es claro
que un rol importante de TI es solucionar temas de los usuarios internos y externos. Sin
embargo, si estas operan a la altura de los retos que tienen, se convertirán en generadoras
de productividad e integradores exitosos de la tecnología dentro de la estrategia de la
organización. Todo esto creando valor para las empresas”, explica José Pablo Arriola,
Gerente de Compurent.
El paso de un modelo reactivo a uno preventivo implica un cambio profundo de mentalidad.
Según un estudio de Compurent, el 78% de empresas considera que su área de TI es
proactivo o preventivo, pero el 22% aún es reactivo. Ya no basta con responder cuando algo
falla; es indispensable adoptar prácticas, herramientas y marcos de trabajo que permitan
prevenir incidentes, garantizar la continuidad del negocio y proteger la información frente a
amenazas cada vez más sofisticadas.
Compurent destaca que, cuando las áreas de TI están alineadas con la estrategia
empresarial, no solo se mejora la experiencia de los usuarios tecnológicos, que
corresponden a los colaboradores que utilizan herramientas inteligentes para desempeñar
su trabajo, sino que también contribuyen a generar ventajas competitivas en el mercado.
La integración de TI en la toma de decisiones estratégicas requiere, además, fortalecer la
relación entre los líderes técnicos y la alta gerencia. Curiosamente, las empresas pequeñas
(100–300 usuarios tecnológicos) tienen más conversaciones activas (70%) que las grandes
(57%). Sin una comunicación clara y una comprensión mutua, las empresas corren el riesgo
de invertir en soluciones que no responden a necesidades reales o de desaprovechar
tecnologías que podrían mejorar significativamente la operación.
“En varios eventos de formación que llevamos a cabo para nuestros clientes, nos enfocamos
en entenderlos en toda la integralidad de su labor, incluso en la manera como se ven a ellos
mismos. Un punto clave que hemos presenciado es que existe una preocupación
generalizada entre los líderes y agentes de servicio en generar una conciencia en la
organización de que TI es importante”, agrega Arriola.
Para Compurent, la ruta hacia una transformación digital efectiva en las pymes pasa por
procesos estructurados, métricas claras y el uso de soluciones como un software ITSM, que
centralizan la gestión de usuarios, dispositivos, servicios y aplicativos. Esto no solo optimiza
el trabajo del área técnica, sino que libera tiempo y recursos para enfocarse en proyectos
que generen valor real.
En última instancia, el éxito de la transformación digital en las pymes dependerá de que sus
áreas de TI sean vistas, y actúen, como un socio estratégico. Solo así podrán aprovechar
plenamente el potencial de la tecnología para hacer sus negocios más rentables, escalables
y competitivos.