Bogotá, marzo de 2026. Con el inicio de la temporada de declaraciones tributarias en Colombia, miles de empresas enfrentan nuevamente el desafío de consolidar información financiera, validar la facturación electrónica y asegurar que los reportes contables coincidan con lo declarado ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales. Mientras muchas compañías aún dependen de procesos manuales para reunir y revisar estos datos, comienza a ganar terreno una nueva categoría de software conocida como finanzas agénticas, diseñada para automatizar procesos financieros complejos y reducir la carga operativa.
El problema histórico no ha sido la falta de conocimiento, sino el cuello de botella operativo. Con más de 1.7 millones de empresas registradas en el RUES, la gran mayoría depende de humanos "picando datos" entre bancos, ERPs y plataformas estatales. En este contexto, el error no es una falta de voluntad, sino una consecuencia inevitable del colapso operativo por tareas repetitivas.
Un impacto potencial para la productividad del país
Si se considera la cantidad de empresas que realizan cierres contables cada año, el volumen de trabajo administrativo involucrado es enorme. Incluso una reducción parcial de estas tareas mediante inteligencia artificial podría traducirse en millones de horas laborales liberadas en la economía, tiempo que hoy se destina a conciliaciones, revisión de datos y corrección de inconsistencias antes de reportar información a la DIAN.
“El endurecimiento normativo y la complejidad de los cierres fiscales han superado la capacidad humana de procesamiento. Hoy el incumplimiento tributario rara vez ocurre por mala fe; ocurre porque los equipos contables están colapsados por el trabajo manual”, advierte Matías Umaschi, CEO de Payana.
En este contexto, comienzan a ganar terreno los agentes de inteligencia artificial, herramientas capaces de conectarse de forma continua a los sistemas financieros de las empresas para consolidar información, ejecutar conciliaciones y preparar reportes de manera automática.
“La tecnología ya no está para asistir al humano en la digitación, sino para ejecutar gran parte de la operatividad. Esto permite que el talento financiero deje de estar atrapado en tareas repetitivas y pueda enfocarse en análisis, planificación y toma de decisiones estratégicas”, explica Umaschi.
De acuerdo con datos procesados por Payana a partir del uso de su plataforma en más de 3.500 empresas en América Latina, delegar tareas financieras en agentes de IA puede reducir hasta en 96% los errores contables, acelerar en 90% la actualización de la información financiera y disminuir cerca de 75% el tiempo destinado a conciliaciones bancarias.
En un contexto donde las autoridades fiscales avanzan hacia modelos de mayor control digital, el desafío para las empresas ya no es solo cumplir con sus obligaciones tributarias, sino hacerlo mediante procesos más eficientes, precisos y escalables. La transición desde operaciones manuales hacia modelos financieros más autónomos comienza así a perfilarse como uno de los cambios estructurales en la gestión corporativa de los próximos años.