Según las estimaciones técnicas de AFIDRO, el ajuste requerido para garantizar la
sostenibilidad financiera del Sistema debía llegar al 15 %.
El deterioro del Sistema —visible en cierres de servicios, mayor gasto de bolsillo y barreras
de acceso crecientes— se agravaría por el ajuste insuficiente de la UPC.
Bogotá, diciembre de 2025. La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y
Desarrollo (AFIDRO) expresa su profunda preocupación frente al ajuste de la Unidad de Pago por
Capitación (UPC) para 2026 anunciado por el Ministerio de Salud y Protección Social por medio de
la Resolución 002764 de 2025. El incremento definido, de 9.03 %, resulta insuficiente para
responder a los costos reales y crecientes del Sistema de Salud, y agrava los retos financieros que
hoy enfrenta el modelo de aseguramiento en Colombia.
El ajuste anunciado no responde al crecimiento real del gasto en salud ni a los desafíos que hoy
presenta el Sistema: una demanda que aumenta año a año, una población cada vez más
envejecida y un portafolio de servicios más complejo que incorpora nuevas tecnologías y
tratamientos. Este contexto exige un financiamiento acorde con las necesidades actuales y futuras
del sector.
Igualmente, vemos con preocupación que no se lograron los consensos necesarios en las mesas
de la UPC y que se haya dado cumplimiento pleno cumplimiento a lo ordenado por la Corte
Constitucional. Los retos de financiamiento del sistema persisten y, de no corregirse, ponen en
riesgo la continuidad de la atención y el acceso a tratamientos para millones de pacientes.
“Más allá del debate sobre el valor de la UPC, se trata de la necesidad de un cálculo riguroso,
transparente y basado en información completa. Si no corregimos el rumbo, el Sistema seguirá
avanzando hacia un punto de quiebre que puede dejar a millones de colombianos sin la atención
que necesitan. La UPC, junto con los presupuestos máximos, define la capacidad de atender
adecuadamente a la población, pues de ella dependen los recursos para medicamentos, talento
humano en salud, prestadores, clínicas, hospitales y dispositivos médicos, por lo cual, al estar
subestimada, se convierte en el mayor riesgo para la estabilidad financiera, la continuidad del
aseguramiento y la garantía efectiva del derecho a la salud, dejando a los pacientes como los
mayores afectados”, advirtió Ignacio Gaitán Presidente Ejecutivo de AFIDRO.
Según las estimaciones técnicas de AFIDRO, para garantizar la sostenibilidad del modelo de
aseguramiento, el ajuste requerido debía ser del 15 %. No obstante, el incremento definido por el
Ministerio de Salud queda 5.97 puntos porcentuales por debajo de ese umbral, generando un
desfinanciamiento que se traduciría en mayores barreras de acceso, un debilitamiento de la
protección financiera y un deterioro en la capacidad del Sistema para ofrecer atención oportuna y
continua a los colombianos.
La UPC insuficiente incrementaría el deterioro del Sistema
Como consecuencia, las afectaciones para pacientes y usuarios se han profundizado: en el primer
semestre de 2025 cerraron más de 6.084 servicios de salud, aumentando las demoras y
reduciendo la capacidad de atención. Además, según ANIF, el gasto de bolsillo pasó de 14,2 % en
2021 a 16,8 % en 2024, alcanzando $ 14,5 billones de pesos en 2024. A esto se suma que, de
acuerdo con la Fundación Retorno Vital, los pacientes pueden esperar más de 250 días para recibir
medicamentos. En conjunto, estas cifras reflejan un deterioro que se traduce en mayores barreras
de acceso y en una afectación cada vez más directa para los pacientes.
La Corte Constitucional ha venido advirtiendo desde 2011 las fallas en el cálculo de la UPC y, en
los Autos 007 y 089 de 2025, reiteró la necesidad de ajustar su metodología y garantizar la
suficiencia de los recursos. No obstante, estas órdenes aún no se han acatado plenamente. Del
mismo modo, las mesas técnicas para revisar la UPC finalizaron sin resultados concretos ni
lineamientos claros. En este escenario, es fundamental retomar el diálogo técnico y construir
acuerdos verificables, que permitan adoptar las decisiones necesarias para asegurar un ajuste
adecuado y la sostenibilidad del Sistema.
Frente a este panorama, AFIDRO propone avanzar hacia una metodología de cálculo de la UPC
que sea técnica, transparente y verdaderamente participativa, basada en datos reales y completos
reportados por todas las aseguradoras. Asimismo, plantea la creación de un fondo de saneamiento
que permita saldar las deudas históricas con los prestadores y convertir ese pasivo en inversión
estratégica, junto con un esquema de financiamiento moderno que incorpore nuevas fuentes y
herramientas como bonos de impacto social, asociaciones público-privadas y mecanismos
innovadores de cofinanciación.
“La sostenibilidad del Sistema y el bienestar de los pacientes dependen de una UPC suficiente,
transparente y técnicamente calculada. Desde AFIDRO hemos insistido en que un ajuste del 15 %
es necesario para responder a las presiones actuales y fortalecer el Sistema, por lo que reiteramos
el llamado a que Gobierno, aseguradores, prestadores e industria trabajemos juntos en una
actualización técnica que refleje los costos reales y corrija los desbalances acumulados. El sector
ha mantenido su compromiso aun en medio de la crisis y quiere aportar y construir, pero para ello
se requieren señales de confianza, espacios de diálogo y la disposición de escuchar a todos los
actores. Solo con corresponsabilidad y voluntad podremos proteger la continuidad del
aseguramiento y avanzar hacia soluciones duraderas para millones de colombianos”, concluyó
Gaitán.