Bogotá, febrero de 2026. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) causa más de tres millones de muertes cada año en el mundo. Su diagnóstico temprano sigue siendo complejo y depende de pruebas especializadas que no siempre están disponibles fuera de entornos hospitalarios. Detectarla a tiempo permite intervenir antes de que el daño pulmonar sea irreversible, pero en muchos casos la enfermedad se identifica cuando la capacidad respiratoria ya está seriamente comprometida.Samay, empresa con raíces colombianas y con sedes en Mountain View (CA) y en Medellín, anunció la obtención de su patente número 18, concedida en Europa, que protege su tecnología de resonancia acústica para el monitoreo pulmonar continuo. La patente protege el uso de sensores acústicos activos para medir el atrapamiento aéreo y evaluar la función pulmonar, una capacidad que permite identificar alteraciones en las vías respiratorias pequeñas que hoy suelen detectarse cuando el daño ya está avanzado. El primer producto de la compañía está diseñado para reemplazar la espirometría en consultorios, clínicas y hospitales.La tecnología ha mostrado hasta un 93% de precisión en el diagnóstico de la EPOC, un 80% en la detección del atrapamiento de aire (hallazgo frecuente en pacientes con dos o más crisis anuales) y un 91% en la detección de la enfermedad de las vías aéreas pequeñas, que representa la EPOC en sus etapas más tempranas. Además, la tecnología busca identificar cambios en la función pulmonar que podrían preceder a una crisis respiratoria (exacerbaciones), con el objetivo de ampliar la ventana de intervención clínica y reducir las hospitalizaciones.
“Lo que protegemos no es solo el diseño de un dispositivo, sino también una forma completamente nueva de medir la función pulmonar. La combinación de sensores acústicos activos, inteligencia artificial y un portafolio internacional de patentes nos da una ventaja competitiva prácticamente imposible de alcanzar en este campo”, afirmó la doctora María Artunduaga, fundadora y CEO de Samay.Samay cuenta actualmente con 18 patentes concedidas y 19 adicionales en trámite en 14 países, incluidos Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur, Australia, Singapur, Canadá, India, México, Brasil, Colombia, Chile e Israel. La nueva patente obtenida en Europa se integra en este portafolio, que protege el desarrollo completo de la tecnología, desde el diseño del dispositivo portátil hasta los métodos de procesamiento de señales acústicas y los algoritmos de inteligencia artificial utilizados para diagnosticar EPOC y predecir exacerbaciones. Con el respaldo de su portafolio internacional, la tecnología avanza hacia su expansión en América Latina, con un lanzamiento comercial previsto para 2028, mientras la compañía abrirá en julio una sede en Bogotá que funcionará como centro de operaciones en el país, con el objetivo de fortalecer la capacidad diagnóstica en una región donde hasta el 80% de las personas con síntomas respiratorios no recibe tratamiento oportuno.“Esta innovación nació del talento colombiano y hoy está protegida en los principales mercados del mundo. Es una prueba de que desde nuestra región se puede desarrollar tecnología médica de frontera con impacto global”, finalizó la doctora María Artunduaga