Lavar la ropa es una de las actividades más comunes en el hogar, pero no siempre se dimensiona su impacto. El consumo de una lavadora o lavaseca puede ser comparable al de un televisor encendido durante varias horas. Sin embargo, el gasto de energía y de productos de lavado puede variar significativamente según distintos factores, como el proceso usado, el modelo del equipo y el ciclo seleccionado.
Es en este punto donde la inteligencia artificial empieza a jugar un papel clave. Al analizar variables como el peso de la carga, el tipo de tejido o el nivel de suciedad, los electrodomésticos pueden ajustar automáticamente factores como la cantidad de agua, el consumo de energía, el tiempo del ciclo y la dosificación de detergente, logrando un lavado más eficiente sin comprometer el cuidado de las prendas.
Soluciones eficientes y sostenibles
El consumo de agua y electricidad, junto con el uso de productos como detergente y suavizante, puede elevar los costos del lavado e incluso generar desperdicios cuando no se utilizan de manera eficiente. Por eso, el uso de electrodomésticos con tecnologías orientadas a la sostenibilidad se ha vuelto cada vez más relevante en el hogar.
Este enfoque ha impulsado el desarrollo de soluciones que combinan conectividad e inteligencia artificial para ajustar automáticamente el funcionamiento de los equipos. La lavaseca Bespoke AI Laundry Combo™, por ejemplo, es capaz de optimizar cada ciclo al identificar el peso de la carga, el tipo de tejido y el nivel de suciedad, ajustando variables como la cantidad de agua, el tiempo de lavado y la dosificación de detergente y suavizante para lograr un proceso más eficiente y sin desperdicios.
Además, incorpora tecnología Ecobubble, que genera burbujas capaces de penetrar más rápido en las fibras de la ropa, mejorando la eficacia del lavado incluso a bajas temperaturas. Esto permite reducir el consumo de energía sin afectar el desempeño ni el cuidado de las prendas.
¿Cómo disminuir el consumo de energía de las lavasecas?
Cuando el electrodoméstico también incorpora la función de secado, el consumo energético total puede aumentar, ya que esta etapa requiere una cantidad adicional de energía. Sin embargo, con el paso del tiempo, los electrodomésticos han evolucionado para contrarrestar este efecto.
La tecnología Heat Pump (bomba de calor), se ha consolidado como una de las soluciones que ha dado mejores resultados, ya que presenta una nueva forma de secar la ropa. En lugar de generar calor constantemente, este sistema reutiliza el aire caliente que se obtuvo en el ciclo de lavado, lo que permite un secado más eficiente y un menor consumo de energía.
SmartThings: el aliado ideal para el ahorro
La conectividad también juega un papel importante en la gestión del consumo energético en el hogar. A través de la aplicación SmartThings, es posible controlar el funcionamiento de la lavadora desde cualquier dispositivo móvil, así el usuario puede iniciar ciclos de lavado de forma remota o programarlos para el momento que resulte más conveniente.
Además, la aplicación permite visualizar el consumo energético en tiempo real, revisar estadísticas de uso y establecer objetivos de consumo mensuales, lo que ayuda a tener mayor claridad sobre cuánta energía se está utilizando y cómo optimizarla.
Dentro de la misma plataforma también se puede activar la función AI Energy Mode, que está diseñada para mejorar la eficiencia energética del lavado. Cuando está habilitada, la lavadora puede reducir el consumo de energía hasta en un 70%.
En conjunto, estas innovaciones reflejan cómo los electrodomésticos actuales son cada vez más inteligentes y autónomos, capaces de optimizar procesos como el lavado y secado de la ropa mientras ayudan a gestionar mejor el consumo de energía en el hogar.