Bogotá, abril de 2026. La transformación digital en los sectores minero y energético avanza en América Latina, impulsada por tecnologías como inteligencia artificial, automatización y analítica de datos. Sin embargo, Colombia aún presenta rezagos frente a otros países de la región, como Perú, especialmente en la adopción de soluciones digitales en el sector minero.
En la región, más del 22% de las compañías mineras reportan incrementos en productividad tras implementar tecnologías autónomas, junto con mejoras en eficiencia operativa, seguridad y gestión del riesgo. Estos avances reflejan una tendencia hacia modelos cada vez más intensivos en datos y automatización.
En Colombia, el sector energético muestra un mayor nivel de madurez digital, con iniciativas en medidores inteligentes, analítica en tiempo real y plataformas orientadas a la optimización del consumo y la eficiencia operativa. En contraste, la minería avanza de manera más gradual, con proyectos puntuales de monitoreo remoto, sensorización y automatización de procesos, en un país donde aún persisten brechas relevantes en calidad y disponibilidad de conectividad, especialmente en territorios apartados.
A nivel global, la digitalización del sector energético podría generar ahorros superiores a los USD 500.000 millones anuales, lo que evidencia el potencial de estas tecnologías en industrias intensivas en infraestructura y operación continua.
No obstante, uno de los principales desafíos para el país es contar con una infraestructura tecnológica integral que acompañe este proceso de digitalización. Este reto se da en un contexto donde el país registró cerca de 36.000 millones de intentos de ciberataques en 2024, de acuerdo con reportes de Fortinet, lo que incrementa la necesidad de conectividad robusta y baja latencia, pero también capacidades de ciberseguridad y operación tecnológica que permitan proteger la información, mitigar riesgos y garantizar la continuidad operativa de sistemas críticos, especialmente en operaciones remotas.
“Los sectores minero y energético están evolucionando hacia modelos altamente digitalizados y basados en datos, lo que exige infraestructura confiable y segura para soportar operaciones de misión crítica”, señala Jairo Guzmán, director de Mercadeo de InterNexa.
Pese a las brechas existentes, Colombia tiene la oportunidad de acelerar su transformación digital incorporando estas tecnologías desde etapas tempranas en nuevos proyectos, fortaleciendo su competitividad y avanzando hacia operaciones más eficientes, seguras y sostenibles.
En este escenario, la infraestructura digital deja de ser un soporte técnico y se convierte en un factor estratégico para la continuidad, competitividad y el desempeño del sector, al habilitar operaciones conectadas, resilientes y protegidas frente a los nuevos riesgos asociados a la digitalización.
--