Las decisiones de negocio en 2026 estarán marcadas por una tensión clara: la aceleración tecnológica y la necesidad humana de conexión. Así lo revela el informe Dentsu Creative Trends 2026, que identifica cinco tendencias clave que las empresas deben entender —y activar— si quieren mantenerse relevantes, competitivas y cercanas al consumidor en un entorno de alta incertidumbre.
- Aprovechar el contexto económico y social como motor de consumo
El 70% de los consumidores a nivel global afirma que la vida moderna es tan estresante que necesita “escapar” de ella, cifra que asciende al 80% entre la Generación Z. Esta presión emocional está impulsando el gasto en productos que ofrecen confort, entretenimiento y fantasía, incluso en contextos de inflación y costo de vida elevado.
Este fenómeno ya tiene impacto directo en ventas. El informe señala que las ventas de juguetes y coleccionables para adultos crecieron 18% interanual en Estados Unidos, mientras que marcas asociadas al “cute” y al fandom reportan crecimientos superiores al promedio del mercado. Para las empresas, esto confirma que el consumo emocional no es superficial: es una respuesta a la incertidumbre económica.
- La relación emocional con la inteligencia artificial
El 53% de los consumidores ya utiliza plataformas de IA en su vida personal, porcentaje que sube al 70% entre Gen Z. Más aún, el 32% afirma que su chatbot de IA lo entiende mejor que su familia o amigos, un dato con profundas implicaciones para marcas, servicios y experiencias de atención al cliente.
Sin embargo, esta adopción acelerada convive con una crisis de confianza. Solo el 46% de los consumidores se siente seguro de poder identificar contenido generado por IA, y el crecimiento masivo de contenido automatizado está erosionando la credibilidad digital. Para las empresas, esto se traduce en un riesgo claro: más contenido no significa más impacto ni más ventas.
“Nuestro grado de cercanía hacia la IA es igual de proporcional hacia el sentimiento de desconfianza. El estudio es claro. Por ejemplo, vemos cierta resistencia hacia los influencers generados por IA ya que, el 43% de los consumidores no sigue ni le interesa hacerlo”, comenta Diana Triana, Chief Creative Officer de Dentsu. “Esto solo evidencia que a pesar de las facilidades que la IA trae a nuestra vida, y se ha vuelto un confidente, existen escenarios donde nuestro sentido de humanidad aun prevalece.”
- El retorno a lo local, tangible y espiritual
El 75% de los consumidores afirma sentirse atraído por pasar más tiempo en la naturaleza, y el 64% declara una mayor afinidad con valores tradicionales y formas de vida más simples. Este movimiento está redefiniendo decisiones de compra, desde turismo y alimentos hasta moda y retail.
Para las empresas, esto abre una oportunidad clara de crecimiento territorial. El 58% de los consumidores dice que está explorando más su propio país en lugar de viajar al exterior, lo que impulsa economías regionales, marcas locales y experiencias segmentadas. Las compañías que entiendan el valor del origen, la comunidad y el propósito tendrán una ventaja competitiva.
- Una crisis de soledad que inventiva la búsqueda de nuevas comunidades
El 56% de los consumidores reconoce que pasar más tiempo en entornos digitales ha debilitado sus habilidades sociales presenciales. En respuesta, están surgiendo nuevos espacios de encuentro, hobbies compartidos y formatos de socialización que están redefiniendo hábitos de consumo.
Estos nuevos espacios representan nuevas ocasiones de venta. El informe identifica un crecimiento sostenido de eventos diurnos, experiencias sin alcohol y comunidades basadas en intereses, donde las marcas juegan un rol clave como facilitadoras de conexión y pertenencia.
“A pesar del deseo de socializar, el informe también evidencia que los entornos virtuales han afectado la forma en cómo la gente se conecta en espacios físicos”, indica Diana Triana. “El 37% de los encuestados a nivel mundial está de acuerdo en que les resulta más fácil socializar en entornos virtuales, aumentando a un preocupante 56% entre la Generación Z. Por esto, las marcas que generen experiencias compartidas en espacios físicos tendrán un diferencial”, finaliza.
- El cansancio frente a la vida gobernada por algoritmos y la búsqueda de experiencias más análogas
El informe de dentsu muestra que solo el 46% de los consumidores se siente capaz de identificar contenido generado por IA, mientras que una mayoría expresa fatiga frente a la homogeneización digital. Esta saturación está impulsando una preferencia creciente por productos, servicios y experiencias que se sienten más humanas, táctiles e imperfectas.
Lejos de ser nostalgia pasiva, esta tendencia tiene impacto directo en valor y disposición a pagar. El 54% de la Generación Z afirma que está recurriendo a contenidos más lentos y significativos como respuesta a feeds saturados de estímulos rápidos, mientras que el 63% de los consumidores dice sentirse atraído por música, contenidos y formatos de generaciones anteriores porque “se perciben más auténticos y menos divisivos”. Para las empresas, esto confirma que diferenciarse hoy no pasa por seguir las tendencias. Al mismo tiempo, la nostalgia por los noventa puede ser usada en diversos productos.
En conjunto, estas cinco tendencias confirman que el crecimiento ya no depende solo de eficiencia o escala. Depende de la capacidad de las empresas para conectar con emociones reales, ofrecer experiencias confiables y adaptarse a un consumidor más consciente, más exigente y fragmentado.
Dentsu concluye que las marcas que combinen inteligencia tecnológica con inteligencia emocional serán las que lideren el mercado en 2026. En un contexto donde la diferenciación es cada vez más difícil, entender estas tendencias no es una ventaja competitiva sino una condición para seguir vendiendo.